Un grupo de líderes guerrilleros colombianos en la década de los 80
Un grupo de líderes guerrilleros colombianos en la década de los 80 - efe

Los procesos de paz fallidos entre las FARC y el Gobierno de Colombia

Los grupos guerrilleros surgieron en los años 50 y desde entonces se produjeron cuatro negociaciones para obtener la paz

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El origen de las guerrillas en Colombia se remonta a 1953, cuando el General Gustavo Rojas Pinilla asumió la presidencia tras un golpe de Estado. Durante su mandato se produjo la primera amnistía en la que cientos de guerrilleros entregaron sus armas. Con el objetivo de acabar con la dictadura y buscar nuevas alternativas para darle fin al conflicto, en 1958 nació el Frente Nacional, mecanismo que consistió en turnarse la Presidencia entre liberales y conservadores, los dos principales partidos, durante los siguientes dieciséis años. Su naturaleza excluyente y las pugnas por la posesión de tierras ocasionaron el surgimiento de los principales grupos guerrilleros, entre ellos las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.

Primera negociación

En 1982, con Belisario Betancur como presidente, se creó la Comisión de Paz encargada de propiciar acercamientos con los principales líderes guerrilleros. En 1984 se selló el primer acuerdo pero un año después los diálogos terminaron por incumplimiento a lo pactado, falta de garantías para ejercer la oposición, ataques a la población civil y el accionar de los grupos paramilitares.

Segunda negociación

En 1990 llegó a la Presidencia César Gaviria. En 1992 arrancó negociaciones de paz con la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (conformada por las FARC, y otros dos movimientos rebeldes) en Tlaxcala, México. La agenda abarcaba diez puntos. El secuestro y la muerte de un exministro dieron al traste con los diálogos.

Tercera negociación

Andrés Pastrana, presidente entre 1998 y 2002, desmilitarizó un territorio del tamaño de Suiza para sentarse a negociar con las FARC. La agenda acordada contenía diez puntos. El proceso se caracterizó por su falta de organización, las irregularidades en la zona, la falta de voluntad de las FARC y la improvisación del Estado. A su vez, se incrementó significativamente la actividad paramilitar, los secuestros, extorsiones, asesinatos y ataques a la población civil. El 20 de febrero de 2002 los diálogos terminaron, tras el secuestro de un ex congresista.