Corrupción chavista: 13 años de prisión para Illarramendi en EE.UU.

El financiero fue detenido en 2011 por la gestión de fondos de inversión con grandes sumas procedentes de Venezuela

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El financiero Francisco Illarramendi fue condenado este jueves en Connecticut a trece años de prisión por fraude, en un caso de gran eco en Venezuela, ya que muchos de los inversores que obtenían importantes beneficios de los fondos de inversión afectados eran altos cargos chavistas. También la petrolera PDVSA había colocado en ellos parte del fondo de pensiones de sus trabajadores.

Los abogados de Illarramendi apelarán la sentencia, en esta causa criminal, y queda pendiente la resolución de una causa civil.

En su sentencia, el juez Stefan Underhill desestimó la argumentación de la defensa de Illarramendi, que ha venido insistiendo en que sus sociedades y fondos, básicamente agrupados en Michael Kenwood Group, no provocaron pérdidas a ninguno de los inversores a pesar del agujero de trescientos millones de dólares que, según los fiscales, se habría generado.

Sustanciosas ganancias

La defensa alega que dado que los inversores habían recibido previamente sustanciosas ganancias, no podían ahora reclamar compensaciones. Pero el juez decidió aceptar el criterio seguido por el administrador de las sociedades nombrado las autoridades estadounidenses, quien en la causa civil ha establecido el nivel de pérdidas y el reparto de lo recuperado entre los afectados. Sin embargo, ese reparto está apelado por los abogados de Illarramendi, en un proceso que ahora se encuentra en el segundo circuito de Nueva York.

Según Ramón Illarramendi, padre del financiero y activamente envuelto en su defensa, «el juez ha apoyado su sentencia en pies de barro, porque el argumento de pérdidas en el que se basa aún no está resuelto, pues se encuentra sujeto a apelación».

Francisco Illarramendi, de origen venezolano pero formado en Estados Unidos, fue detenido en 2011 y ha pasado casi todo este tiempo en prisión. A partir de este sentencia será trasladado a una prisión de régimen carcelario menos rígido.