El líder del partido El Río (To Potámi), Stravos Theodorakis
El líder del partido El Río (To Potámi), Stravos Theodorakis - efe

Los grandes partidos griegos buscan pactos electorales

El Río, de centro-izquierda y europeísta, aparece como partido bisagra

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Alexis Tsipras, líder de Syriza, la Coalición de la Izquierda Radical, lo dijo ayer con claridad. Quiere «un mandato fuerte», es decir, una mayoría absoluta (151 escaños). Y en el caso de tener que formar una coalición, sería «con fuerzas de la izquierda» y no con los partidos que han «colaborado» con Merkel. Lo que en la práctica quiere decir que su primera elección sería el partido comunista KKE. Pero los comunistas ya han adelantado que no está dispuestos a colaborar con Syriza. Con lo que su principal y casi única baza para buscar un socio de gobierno es el nuevo partido El Río (To Potámi), de centro izquierdo, creado hace menos de un año por el periodista Stavros Theodorakis. El pequeño partido Dimar, de izquierda moderada, liderado por Fótis Kuvélis, tiene escasas posibilidades de conseguir representación parlamentaria pese a haberse asociado con los ecologistas.

Tsipras excluye como socios de gobierno a los conservadores y a los socialistas, a quienes asocia con la austeridad, los programas de reformas y los duros ajustes impuestos por la troika y la canciller alemana, Angela Merkel. En principio deja también fuera tanto a los nacionalistas populistas Griegos Independientes como a los socialistas disidentes liderados por el ex primer ministro, Yorgos Papandreu. Este nuevo partido, que tan solo cuenta con tres semanas de vida, tiene escasas posibilidades de entrar en el Parlamento, pero en cambio sí que puede arrebatar un 3% de los votos a los socialistas históricos del Pasok, liderados por Evangelos Venizelos. En realidad, tanto a Venizelos como a Papandreu no les habría importado aliarse con Syriza bajo ciertas condiciones. Pero Tsipras no quiere saber nada de los socialdemócratas.

Fuera de juego quedan los neonazis de Amanecer Dorado, que están haciendo campaña desde la cárcel y que tendrán representación segura en el Parlamento.

Sin salir de la UE

Por su parte, El Río está abierto a formar coalición de gobierno con unos u otros, pero con una condición ineludible: la formación de un gobierno europeísta en el que se excluya cualquier acción unilateral durante las negociaciones con la troika y los acreedores. Tsipras ha asegurado en estos días que no tiene la menor intención de salir de la UE ni de la Eurozona. Aunque ha dejado caer que podría negociar las condiciones del rescate económico hasta el mes de julio, sin hacer ninguna mención de los pagos que previamente debe hacer el país a sus acreedores.

El Río puede recoger bastantes votos de ciudadanos desencantados con el actual gobierno, pero que se resisten a votar a la extrema izquierda. Prefieren a personas sin experiencia política pero con trayectorias profesionales sólidas, que han pasado por el sector privado y sin antecedentes de corrupción. El Río aparece así como un partido bisagra e incluso como una coartada para que Tsipras haga pasar medidas impopulares o reformas «graduales». Si este gana mayoría absoluta, su programa también sería de máximos. Lo que Tsipras no ha dicho es que a finales de marzo Grecia tendrá que pagar 4.300 millones de euros a sus acreedores, dinero que no tiene porque desde que se anunciaron las elecciones nadie paga impuestos y quien tenia ahorros los ha retirado de los bancos.