Un buick de 1959 incerceptado en el estrecho de Florida con emigrantes cubanos a bordo
Un buick de 1959 incerceptado en el estrecho de Florida con emigrantes cubanos a bordo - reuters
Inmigración a ee.uu.

El «éxodo silencioso» de los balseros cubanos a las costas de Florida

En los últimos meses se ha registrado un aumento del 75%. En concreto, cuatro mil personas han huido de la isla desde octubre de 2013

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Se han disparado las alarmas por la llegada de nutridos grupos de balseros cubanos en las últimas semanas a la costa de Florida; un fenómeno que el exilio de Miami califica de continuo «éxodo silencioso», aunque la Guardia Costera «no ve indicios» de que sea masivo.

Si bien no se ha emitido «ninguna alerta especial» por el peligro de que se pueda desatar una emigración masiva desde Cuba, los guardacostas no esconden su preocupación: se ha registrado un incremento del 75% de estos casos en los últimos meses y en el año fiscal que comenzó el 1 de octubre de 2013 se contabilizaron cerca de 4.000 balseros.

Se trata de la cifra más alta en los últimos cinco años y, pese a que hablar de una potencial crisis de balseros sea excesivo, las autoridades estadounidenses no quieren que esta posibilidad les pille desprevenidos y están preparados para responder de inmediato, si se desata una emigración masiva.

De todas manera, «no hay ningún indicio de que se pueda hablar de un éxodo masivo (de cubanos). Lo que sí ha habido es un aumento significativo del número de inmigrantes que intentó llegar a Estados Unidos por mar», destacó a Efe Marilyn Fajardo, portavoz de los guardacostas de distrito séptimo de Florida.

«Hay un aumento significativo de los que intentar llegar por mar»

Para considerarlo un éxodo masivo, precisó Fajardo, tendrían que confluir dos circunstancias: en primer lugar, que «los cubanos llegaran por cientos a la costa de Estados Unidos»; después, que lo hicieran «simultánea y diariamente», como en la denominada «crisis de los balseros», cuando unos 50.000 cubanos se lanzaron al mar en 1994 para alcanzar la costa estadounidense.

Pero para Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia, de Miami, «estamos asistiendo a un 'éxodo silente' de balseros» que tiene su origen en la «desesperanza que existe» en la sociedad cubana.

Hartos de promesas de reforma incumplidas e irreales, «pura fábula», por parte del Gobierno de La Habana, los cubanos «han comenzado otra vez a arriesgar sus vidas en el mar con la esperanza de alcanzar territorio estadounidense, apuntó a Efe Saúl Sánchez.

Un total de 3.940 inmigrantes fueron interceptados en el mar o lograron tocar tierra en el año fiscal que concluyó el 30 de septiembre pasado, el doble del registrado en 2012 (2.129 cubanos) y aún mayor respecto de los años 2011 (1.870 cubanos), 2010 (1.976 cubanos) y 2009 (1.740 cubanos).

Sin embargo, en los años fiscales de 2007 y 2008 se registró un total de 7.866 y 5.766 cubanos, respectivamente, que intentaron llegar por mar a Estados Unidos, cifras mucho más altas que las contabilizadas en el último año fiscal.

Otro factor que incide en esta ola migratoria desde la isla es el hecho de que el «régimen, indirectamente, estudia un éxodo con el propósito de crear un factor de presión sobre Estados Unidos para lograr concesiones como el levantamiento del embargo o créditos que necesita», apostilló el activista cubano.

«El régimen estudia un éxodo para presionar a EE.UU.»

En parecidos términos se expresó Jaime Suchlicki, director del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos (ICCAS), de la Universidad de Miami (UM), quien calificó el fenómeno de «Mariel lento», porque «todavía no tiene las características» de este, un caótico éxodo en 1980 que trajo a unos 125.000 cubanos a Estados Unidos, en su mayoría a las costas de Florida.

En opinión del académico de origen cubano, dos son los principales factores que precipitan esta nueva oleada de inmigración cubana por mar: «La desilusión por los cambios que ha introducido Raúl Castro en Cuba» -que se perciben, principalmente entre los jóvenes, como «falta de futuro»- y el «efecto llamada» de los cubano-americanos, que ejercen una «gran atracción sobre los cubanos en la isla».

Esto no contradice el análisis de Fajardo, para quien el «flujo» de inmigrantes cubanos que se lanzan al mar varía de un año a otro dependiendo de una serie de elementos internos socioeconómicos y políticos, en la isla. «Estas oleadas de cubanos en balsa o que salen por otros medios y caminos de la isla van a continuar», aseguró a Efe Suchlicki.

«Crisis económica total»

Es la «crisis económica total que tiene el régimen castrista la que está precipitando esta suerte de lento éxodo silencioso», afirmó a Efe Orlando Gutiérrez, director del Directorio Democrático. Dejó claro que esta llegada de balseros en embarcaciones rústicas, precarias, a la costa estadounidense solo pone en evidencia que los cubanos «no creen en Raúl Castro, ni en sus reformas ni en lo que tiene para el pueblo de Cuba y prefieren arriesgar sus vidas en el mar a seguir en la isla».

Es precisamente ese punto el que preocupa sobremanera a la Guardia Costera estadounidense, que ha constatado «en los últimos meses un aumento de cubanos que utilizan balsas caseras, muy frágiles, hechas de espuma y materiales endebles (para llegar a Estados Unidos); a diferencia de la emigración de las décadas de 1990 y 2000, que se usaban más lanchas rápidas», consideró Fajardo.