El conflicto palestino desata el antisemitismo en Francia y Alemania
Protesta contra la intervención israelí en Gaza en la ciudad francesa de Lion - afp
Guerra en gaza

El conflicto palestino desata el antisemitismo en Francia y Alemania

Hollande y Merkel muestran su preocupación por unas manifestaciones contra Israel que degeneran en violencia antijudía

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Francia descubre horrorizada el estallido de una violencia antisemita, racista y xenófoba, catalizada por las manifestaciones de «solidaridad» con los palestinos de Gaza celebradas en unos suburbios a menudo víctimas de una conflictiva realidad «multicultural».

En apenas una semana, bandas de jóvenes árabes y musulmanes han atacado a pedradas y con cócteles molotov varias sinagogas de París y de suburbios como Asniéres y Sarcelles. Ataques que fueron seguidos de manifestaciones callejeras en las que se corearon los gritos de «¡Muerte a los judíos!». Varias manifestaciones propalestinas han terminado asimismo con enfrentamientos violentos entre manifestantes y fuerzas del orden en varios barrios parisinos con fuerte población musulmana, como Barbès y la Goutte d’Or.

François Hollande, presidente de la República, se apresuró a recibir, en el Elíseo, a representantes de la jerarquía religiosa católica, musulmana y judía, unidos en el rechazo de un antisemitismo que el primer ministro, Manuel Valls, ha comentado de este modo: «En nuestros barrios populares está creciendo un antisemitismo de nuevo cuño entre una juventud sin referencias morales ni conciencia de la historia. Tras el antisemitismo es muy visible el odio al Estado de Israel».

Bernard Cazeneuve, ministro de Interior, decidió prohibir varias manifestaciones propalestinas, al tiempo que denunciaba la manipulación y descarríos antisemitas de una parte significativa de los manifestantes. Un 65% de los franceses apoyan tal prohibición, que ha abierto nuevas grietas en el seno del Partido Socialista.

Manuel Valls denunció ante la Asamblea Nacional la irresponsabilidad de diputados y alcaldes socialistas que han participado en varias manifestaciones que terminaron con actos violentos. Conscientes de esta inquietante deriva antisemita, varias organizaciones decidieron organizar ayer una manifestación pacífica propalestina en París autorizada por el Ministerio del Interior, que montó un servicio de seguridad excepcional, semejante al utilizado al 14 de julio, fiesta nacional. La manifestación comenzó muy pacífica, aunque en un clima de tensión muy viva y palpable, acordonada por fuerzas anti disturbios.

Caldos de cultivo

Claude Bartolone, presidente de la Asamblea Nacional, ha denunciado el «comportamiento odioso» de unas «hordas antisemitas que intentan sembrar el odio en nuestros suburbios». François Hollande, presidente, ha insistido, varias veces, en que su gobierno «no tolerará» la proliferación de actos antisemitas. Pero los estallidos de violencia antisemita coinciden con el aumento de crímenes y delitos racistas, étnicos, «multiculturales», en unos suburbios donde la miseria y la desintegración familiar son caldos de cultivo inquietantes donde prolifera el fanatismo social y religioso.

El sentimiento antisemita también ha aflorado en las calles de Alemania. La canciller Angela Merkel y el presidente federal, Joachim Gauck, criticaron ayer con dureza las minoritarias expresiones de antisemitismo registradas estos últimos días en el país a raíz de los ataques del ejército de Israel sobre la Franja de Gaza. «Eso algo que no podemos aceptar y que no aceptaremos», dijo el viceportavoz de Merkel, Georg Streiter. Asimismo, el Ministerio de Interior aseguró que crece el riesgo de ataques contra sinagogas o centros judíos en el país, algo inadmisible en Alemania por razones históricas obvias.

La prensa germana se ha hecho eco esta semana de ciertas consignas antisemistas coreadas en concentraciones y manifestaciones contra los ataques de Israel sobre la Franja y en apoyo al pueblo palestino. Lemas como «Hamás, Hamás, judíos a la cámara de gas» o «Judío, judío, cerdo cobarde» que, aunque minoritarias, hicieron saltar las alarmas. La fiscalía de Berlín abrió además diligencias por la difusión en una mezquita del distrito berlinés de Neukölln de un mensaje de un imán arengando a la muerte de judíos.

Al amparo de internet

En más de una ocasión se ha detectado presencia de miembros de la extrema derecha en marchas contra Israel y en solidaridad con Palestina. Algunos miembros de los círculos neonazis alemanes aprovechan así la coyuntura para hacer gala de su odio a los judíos. En las redes sociales también se han podido ver algunos ejemplos de la presencia de la extrema derecha en la manifestaciones en solidaridad con el pueblo palestino celebradas esta semana en diversas ciudades de Alemania.

La Fundación Amadeu Antonio, organización defensora de los Derechos Humanos y promotora de los valores democráticos y antiracistas, también mostró su preocupación tras documentar el aumento de los ataques de corte antisemita desde el inicio de los ataques de Israel sobre Gaza. Según la organización, sinagogas en Fráncfort y Dresde amanecieron con las fachadas manchadas; en Berlín, un hombre fue agredido por llevar una estrella de David; y en Hamburgo y Bremen, también hubo ataques que dejaron heridos en manifestaciones relacionadas conj la ofensiva sobre Gaza.

«Los acontecimientos de los últimos días vuelven a demostrar claramente que el antisemitismo relacionado con Israel es en la actualidad la forma más peligrosa de odio a la comunidad judía. Estas expresiones no muestran una crítica a la política israelí, sino un agresivo antisemitismo bajo el pretexto de las críticas a Israel», asegura Anetta Kahane, presidenta de la Fundación Amadeu Antonio. Tal y como documenta la fundación, durante la última década, las expresiones de antisemitismo han repuntado en Alemania cuando se tensaba la cuerda en Oriente Próximo.