Fotografía de archivo de Erdogan
Fotografía de archivo de Erdogan - afp

Ankara, alarmada por la situación de los turcomanos de Irak

La toma de Tal Afar por el EIIL puede abrir un nuevo foco de conflicto con la minoría turcomana, que prepara sus propias milicias

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La conquista de la localidad iraquí de Tal Afar por los combatientes del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) ha disparado la preocupación en Turquía por la minoría turcomana en aquella región. «Los sucesos de Telafer [el nombre turco de Tal Afar] son algo que no puede ser subestimado. Como es sabido, Telafer es un área habitada principalmente por turcomanos», explicó ayer el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.

«Casi la mitad de los turcomanos son suníes, pero la otra mitad son chiíes», indicó el mandatario turco, lo que, en principio, les convierte en víctimas potenciales de los excesos del EIIL. «La ofensiva podría derivar en enfrentamientos sectarios, incluso en una guerra sectaria», afirmó Erdogan, cuyo gobierno es uno de los más afectados directamente por la situación en Irak.

Los turcomanos, la minoría turcoparlante de Irak descendiente de las sucesivas invasiones túrquicas desde el siglo VII, conforman el tercer grupo étnico del país, bastante castigado por el conflicto sectario que ha azotado Irak durante la última década. Los al menos 400.000 turcomanos iraquíes suponen cerca del 13 % de la población del país.

Sus organizaciones políticas, como el Frente Turcomano Iraquí, han estado recibiendo apoyo de Turquía durante años. Pero sus miembros se quejan de que Ankara no ha hecho lo suficiente. «Turquía debería haber estado más cercana a los turcomanos. Se mantuvo equidistante de todos, pero nos debería haber apoyado más a nosotros. Los turcomanos no pueden vivir aquí ni un minuto sin el apoyo moral de Turquía», afirma Ersad Salihi, líder del Frente Turcomano Iraquí, en una entrevista con el diario turco «Radikal».

«Nos fuerzan a defendernos»

Por ello, los turcomanos están creando ahora sus propias milicias para defenderse, lo que podría añadir un nuevo factor en el avispero iraquí. «Estamos firmemente decididos a establecer una fuerza armada. La gente está siendo forzada a defenderse. Todos los demás grupos tienen milicias. Las armas del gobierno central van a nuestros hermanos chiíes, y los suníes y los kurdos ya están armados», asegura.

Pero este grupo no ve como amenaza solo al EIIL, sino también a los milicianos kurdos ‘peshmerga’, que la semana pasada se hicieron con el control de la disputada ciudad de Kirkuk, donde reside una importante minoría turcomana. «De ningún modo vemos que Kirkuk sea parte de la región kurda. Si se produce un hecho consumado, será en contra nuestra. Si esta situación temporal se convierte en permanente, será un serio contratiempo», afirma Salihi.

Sin embargo, el líder turcomano no ha tratado de añadir leña al fuego del conflicto étnico. «Nuestra gente tiene algunas expectativas, y no aceptaremos esta política de hechos consumados. Nuestro mensaje a nuestros hermanos en el norte de Irak es que siempre hemos vivido juntos, y debemos seguir al mando juntos», asegura.

La situación geográfica de esta minoría, cuyos núcleos de población están situados entre las regiones de árabes y kurdos, les coloca en una difícil posición que les ha convertido en objetivos de los extremistas. Los asesinatos y atentados en las localidades turcomanas ha provocado un éxodo forzoso de sus habitantes hacia zonas más seguras o hacia la propia Turquía. La toma de Tal Afar abre el camino de los yihadistas hacia otros bastiones turcomanos, como la ciudad de Tuz Jormato, y a una crisis aún más grave.