«Le Petit Palace», en Montreux, donde se reunirán los participantes en la conferencia
«Le Petit Palace», en Montreux, donde se reunirán los participantes en la conferencia - reuters

Claves para comprender Ginebra 2: ¿una oportunidad real para la paz en Siria?

La conferencia, auspiciada por Rusia y EE.UU. y respaldada por la ONU, pretende detener una guerra civil iniciada hace 3 años

laura riestra
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Después de 32 meses de un conflicto que deja ya más de 130.000 muertos, el secretario de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha definido la cita que comienza este 22 de enero como una «misión de esperanza» para Siria. Las partes implicadas en el conflicto se enfrentarán «cara a cara» en un encuentro que pretende sentar las bases de la solución a la crisis que vive el país, una «obligación de la comunidad internacional», en palabras del portavoz de Ki-Moon, Martin Nesirky.

Esta cita, denominada «Ginebra 2» -la conferencia de paz para Siria, que se desarrollará en una doble sesión entre Montreux y Ginebra- es el resultado de aproximadamente un año de negociaciones, que aún no han evitado que el país siga desangrándose. Estas son las claves del encuentro.

¿Cómo se llega a «Ginebra 2»?

Hay que remontarse a junio de 2012, momento en el que Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia -los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU- y otros estados claves acuerdan en Ginebra llamar a un gobierno de transición en Siria. Es ahí cuando se firma el llamado Comunicado de Ginebra, documento calificado de «hoja de ruta» para una nueva Siria.

Sentadas las bases, Rusia y EE.UU., con la ayuda del mediador para el conflicto, Lajdar Brahimi, centran su objetivo en conseguir que la reunión dé sus frutos. En mayo de 2013 el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, hace públicos los esfuerzos que se están llevando a cabo para instaurar un gobierno de transición en Siria. Sus declaraciones llegan sólo un día después de su reunión con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, y con el presidente Vladímir Putin para tratar de alcanzar una postura común de ambos países sobre el conflicto. En ese encuentro Lavrov y Kerry propusieron celebrar una conferencia internacional para el «arreglo político» del conflicto, en el que participarán representantes del régimen del presidente Bashar al Assad y de la oposición.

A finales de ese mes, los dos líderes se reunieron en París para analizar la puesta en marcha de los preparativos para la conferencia internacional. Kerry asegura en ese momento que esta reunión se basará en el Comunicado de Ginebra. Es ahí cuando comienzan a dibujarse los participantes y las primeras tensiones: el régimen sirio anuncia estar dispuesto a acudir a la conferencia, Moscú considera «imprescindible» la presencia de los vecinos de Siria, entre ellos Irán, algo a lo que se opone EE.UU., quien acusa a Teherán de suministrar armamento a Assad.

Con todo, la vía diplomática vive su punto de inflexión con el ataque con armas químicas perpetrado por el régimen de Assad cerca de Damasco en agosto de 2013. En ese momento, traspasada la «línea roja» impuesta por Obama como límite para plantearse una intervención en territorio sirio, se intensifican las reuniones para evitar tan delicado escenario. Finalmente, el 14 de septiembre, Kerry y Lavrov anuncian en Ginebra un acuerdo-marco por el que Assad destruirá su arsenal químico y EE.UU. excluye del proyecto de resolución que presentará en la ONU la opción de una solución militar en Siria.

Bashar al Assad acepta el plan y ese mismo mes el Consejo de Seguridad de la ONU adopta la resolución para destruir el arsenal químico sirio y para convocar «lo más pronto posible» una conferencia internacional sobre Siria con el propósito de implementar el Comunicado de Ginebra.

Finalmente, tras muchas idas y venidas de fechas, el secretario general de la ONU anunció en noviembre del año pasado que la reunión tendría lugar el 22 de enero en Ginebra. En ese momento subrayó que el objetivo de dicho encuentro será el de impulsar la declaración adoptada por las principales potencias en junio de 2012 llamando a un gobierno de transición.

¿Qué es el Comunicado de Ginebra?

Es el acuerdo que se firmó el 30 de junio de 2012. En él se determina que «cualquier acuerdo político debe incluir una transición que ofrezca la posibilidad de que el futuro pueda ser compartido por todos en Siria, pueda ser implementado en un ambiente de seguridad y sea fiable». Además, recoge que para que se garantice dicha transición se tiene que establecer «un organismo de gobierno con amplios poderes ejecutivos que incluya a miembros del gobierno y de la oposición».

Por otro lado, en el documento se cita literalmente la necesidad de que se establezca un «diálogo nacional significativo», con la revisión del sistema constitucional y legal y se celebren elecciones «libres y justas» para establecer nuevas instituciones y organismos.

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, asegura que esta declaración es «el marco internacional pactado para poner fin al conflicto», la base que servirá para que las partes invitadas se reúnan en Montreux y los bandos sirios «comiencen las negociaciones en Ginebra».

¿Cuál es el objetivo de la conferencia?

Participar en «Ginebra 2» implica la aceptación común de que su finalidad es la constitución de un órgano de gobierno transitorio con todos los poderes ejecutivos, incluidas las fuerzas policiales y militares.

De momento, lo que cabe esperar de estas negociaciones es un acuerdo sobre acceso humanitario a la población afectada o sobre la liberación o intercambio de prisioneros. Eso sí, la salida del poder de Assad no parece una posibilidad, al menos inminente.

¿Cuál es el calendario de las negociaciones?

Este 22 de enero comenzarán oficialmente en Montreux, con la presencia de decenas de ministros de Exteriores de todo el mundo. Las verdaderas negociaciones entre las partes implicadas en el conflicto comenzarán el día 24 en Ginebra, con encuentros específicos entre los actores implicados.

Tal y como informa la agencia Efe, la jornada se abrirá este miércoles con un discurso del presidente de Suiza -como país anfitrión-, Didier Burkhalter, a quien seguirán Ban Ki Moon y los jefes de la política exterior de Estados Unidos, John Kerry, y de Rusia, Serguei Lavrov. Después tomarán la palabra los jefes de las delegaciones del Gobierno sirio, su ministro de Asuntos Exteriores, Walid al Mualem; y el principal dirigente de la alianza opositora, conocida como Coalición Nacional Siria (CNFROS), Ahmed Yarba.

A lo largo del día los ministros del resto de países pronunciarán sus discursos hasta las 18.00 hora local, cuando se espera que comiencen las conferencias de prensa, incluida la del secretario general de la ONU.

Las negociaciones directas entre el Gobierno y la oposición empezarán el viernes en la sede de la ONU en Ginebra, con la intermediación del diplomático argelino Lajdar Brahimi. Según fuentes próximas al proceso citadas por Efe, se prevé que esas negociaciones duren entre siete y diez días, y que en ellas participen expertos rusos y estadounidenses para asesorar a las partes. Completada una primera ronda negociadora se pasará a un receso antes de convocar a una segunda serie de encuentros.

¿Cuáles son las posturas de los participantes?

Los países claves vinculados de una u otra manera al conflicto (menos Irán) estarán presentes este miércoles en Montreux.

El Gobierno sirio anunció su participación en las negociaciones de paz, pero ya ha advertido que no entregará el poder. De hecho, Assad -que no estará presente- ofreció una entrevista a la agencia France Presse en la que no descartó un tercer mandato presentándose a las elecciones que convocará antes de agosto de 2014.

La Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza opositora, también estará presente. Eso sí, lo hace «in extremis» puesto que para ello exigió la retirada de la invitación de participar de la ONU a Irán, algo que finalmente sucedió en la noche del pasado 20 de enero. Por su parte, insisten en que la salida del poder de Assad es la única solución posible al conflicto. Cabe destacar que la decisión de asistir no es unánime entre los miembros de la CNFROS. Así, uno de sus miembros, Rima Flihan, aseguró a la agencia Efe que hubo 44 miembros, muchos de ellos de los Consejos Locales, fuertes dentro de la CNFROS, que estaban en contra de acudir a Ginebra 2. De hecho, el Consejo Nacional Sirio (CNS), uno de los grupos más importantes dentro de la CNFROS ha anunciado su retirada de esta alianza opositora por su participación. Otras agrupaciones opositoras como el Consejo de Coordinación Nacional (CCN), una de las más importantes organizaciones dentro de Siria, también ha reiterado su rechazo a través de un comunicado.

Los impulsores de Ginebra 2, Rusia y EE.UU., serán determinantes en esta cita, pese a que sus posturas son diferentes. Rusia, uno de los históricos aliados de Damasco, no ve bien que se haya invitado a la oposición siria. Por su parte, Estados Unidos no quiere que Assad siga en el poder y considera «fundamental» que se implemente el Comunicado de Ginebra para que se dirija desde ya la transición democrática en la región.

Por otro lado, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han emitido un comunicado conjunto en el que han manifestado el derecho del pueblo sirio a la autodeterminación. La ONU aboga por un órgano de gobierno transitorio y la UE es favorable a un gobierno de transición.

Ban Ki Moon ha comunicado que hay 39 países invitados, tales como Australia, Bahrein, Bélgica, Grecia, Luxemburgo, México, Países Bajos, Corea del Sur o el Vaticano. España también estará y su representación estará encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo.

¿Qué ha ocurrido con Irán?

Pese a que con la llegada al poder de Hassan Rohaní la imagen externa de Irán ha dado un giro radical, en lo que a Siria se refiere las cosas no han evolucionado, y Teherán se mantiene en una postura que le ha valido la censura de la potencias occidentales. En un primer momento la ONU invitó a Teherán -pero las presiones de Washington y la amenaza de los opositores sirios de boicotear la conferencia si finalmente acudía la república islámica hizo a Ban Ki Moon rectificar

«Altos cargos dieron al secretario general garantías de que Irán entendía y apoyaba las bases y el objetivo de la conferencia, incluida la Declaración de Ginebra», señaló un portavoz de Ban Ki Moon. Con todo, este mostró su «decepción» por las declaraciones de dirigentes iraníes «no coherentes» con el compromiso declarado con la Declaración de Ginebra.