Erdogan «purga» a cuatrocientos policías considerados «no leales»
Erdogán, durante una intervención en la visita oficial que realiza estos días a Tokio - afp
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Erdogan «purga» a cuatrocientos policías considerados «no leales»

Las operaciones anticorrupción prosiguen con la detención de 25 funcionarios de aduanas en varias ciudades

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La guerra abierta en el seno de las instituciones turcas, iniciada el pasado diciembre a consecuencia de una gran operación anticorrupción que ha implicado a personas cercanas al gobierno de Recep Tayyip Erdogan, sigue desarrollándose en toda plenitud. En las últimas 48 horas, el ejecutivo ha “purgado” a más de cuatrocientos oficiales de policía en ciudades de toda Turquía, a los que considera miembros de un “estado dentro del estado” que ahora, según la versión gubernamental, conspira para derrocar a Erdogan.

En la madrugada del lunes, el gobernante Partido Justicia y Desarrollo (AKP) de Erdogan anunció la destitución de sus cargos actuales de 350 oficiales de policía en Ankara -80 altos mandos, y el resto agentes rasos-, que serán destinados a puestos de menor responsabilidad. Los oficiales estaban especializados en terrorismo, inteligencia, crimen organizado, crímenes financieros, cibercrímenes y contrabando.

El día anterior, otros 78 oficiales habían sufrido un destino similar: se trata de los jefes de las unidades de lucha contra el contrabando y el crimen organizado de las provincias de Kilis, Sakarya y Bolu, así como treinta agentes del departamento de inteligencia policial de la ciudad de Bursa, y otros cuarenta y cinco de Estambul. Estas destituciones se suman a los ya varios cientos de oficiales apartados de sus puestos por el gobierno en las últimas semanas, la mayoría pocos días después del inicio de la investigación anticorrupción.

El trasfondo es la lucha de poder entre Erdogan y el teólogo Fethullah Gülen, líder de una influyente cofradía religiosa a la que se cree que pertenecen miles de miembros de la policía y la judicatura, los que ahora están siendo destituidos. En una reciente carta abierta al gobierno turco, Gülen lamentó que miembros de su movimiento estuviesen siendo perjudicados en sus carreras profesionales, así como la destitución de “trabajadores públicos sin relación con las investigaciones”.

Operación en marcha

Pero mientras tanto, la operación policial continúa. Más de una veintena de personas relacionadas con el servicio de aduanas fueron detenidas ayer en cinco provincias, sospechosas de participar en transacciones ilícitas en los puertos y fronteras del país. Además, el Alto Consejo de Jueces y Fiscales, que hace dos semanas echó para atrás una medida gubernamental que pretendía bloquear las operaciones anticorrupción, ha comenzado a investigar al recién nombrado Jefe de Policía de Estambul, Selami Altinok, designado tras la primera purga en la que fue destituido su antecesor, Hüseyin Çapkin.

Y en un intento de mostrar su imparcialidad, este Consejo también ha decidido investigar a los fiscales encargados del caso. Los miembros del Consejo deben ahora determinar si los fiscales de la acusación Zekeriya Öz y Muammer Akkas, así como el Fiscal Jefe de la ciudad de Estambul, Turan Çolakkadi, han cometido alguna irregularidad durante la instrucción, que podría desembocar en su inhabilitación. A Çolakkadi y a Akkas se les acusa de haber incumplido la praxis profesional al haber hecho declaraciones a los medios sobre un proceso en marcha.