Muere Mijail Kalashnikov, creador del famoso fusil que lleva su nombre

Muere Mijail Kalashnikov, creador del famoso fusil que lleva su nombre

Nacido en 1947, es el más vendido y copiado del mundo, con más 80 millones de unidades, y se ha convertido en el termómetro del índice de violencia en los diferentes conflictos

Actualizado:

Desde el verano los fusiles Kalashnikov han multiplicado por cinco su precio en el mercado negro sirio llegando a las 200.000 libras sirias, 2.400 euros al cambio. El precio del fusil de asalto más vendido y copiado del mundo, con más 80 millones de unidades, se ha convertido en el termómetro del índice de violencia en los diferentes conflictos desde su aparición en el mercado en 1947.

De este éxito ha sido testigo hasta su muerte su creador, Mijail Kalashnikov (Kuria, 1919), fallecido a los 94 años «tras una larga y grave enfermedad», según la prensa rusa. Kalashnikov, general del Ejército Rojo, deja como herencia una máquina de matar elogiada por su fácil uso, alta efectividad y bajo costo, lo que le ha convertido en el equipamiento elegido por más de cincuenta ejércitos del mundo y en símbolo para países como Mozambique que lucen su figura en la bandera nacional.

Kalashnikov participó en la II Guerra Mundial y diseñó el arma cuando se recuperaba de una herida sufrida en combate. En 2007, con motivo del 60 aniversario del registro oficial de su fusil en la URSS, confesó que los nazis, al invadir su país durante la Segunda Guerra Mundial, fueron los verdaderos responsables de su invento, porque su auténtica vocación era «diseñar maquinaria agrícola». En las entrevistas que le realizaban se vanagloriaba además de que se podría lanzar un puñado de arena al mecanismo y las piezas podrían seguir operando.

Anticuado pero no obsoleto

En países como Afganistán todos los intentos recientes de la OTAN por imponer el uso de otras armas entre los soldados del nuevo ejército afgano han sido estériles y la Alianza ha tenido que recurrir a la compra del AK-47 (acrónimo de Avtomat Kaláshnikova modelo 1947), un arma «anticuada, aunque no obsoleta», según las revistas especializadas.

El diseñador bautizó a su creación, pero la propiedad siempre fue estatal hasta que en septiembre de este año el presidente Vladímir Putin autorizó a Rostech (Russian Technologies), la corporación pública que controla a la mayoría de los fabricantes de armas rusos, a incorporar inversionistas privados al consorcio especializado en la fabricación del famoso fusil de asalto AK-47, lugar en el que trabajaba el veterano diseñador durante los últimos años.