Obama recibirá a Mohamed VI para mantener a Rabat como aliado
Mohamed VI el pasado miércoles durante su discurso del aniversario de la Marcha Verde - afp

Obama recibirá a Mohamed VI para mantener a Rabat como aliado

Washington está más preocupado por la deriva terrorista en África que por el conflicto del Sahara Occidental

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Mohamed VI será recibido por vez primera por el presidente Barack Obama el 22 de noviembre. La última vez que el soberano alauí, llegado al trono en 1999, acudió a una cita similar fue en 2002, cuando se reunió en la capital estadounidense con George W. Bush. En 2000 fue recibido por Bill Clinton.

Antes de esa reunión, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, tendría que haber visitado Marruecos y Argelia. Washington anunció ayer sin embargo que las escalas en estos dos países quedaban suspendidas mientras Kerry, que sí mantendrá su viaje por Oriente Medio, negociaba en Suiza con los iraníes.

La Casa Blanca reconoce que son tres los asuntos en agenda que van a abordar ambos jefes de Estado: el terrorismo islamista -la situación de Malí es especialmente delicada-, los procesos políticos abiertos a la sombra de la Primavera Árabe y el desarrollo económico en Oriente Medio y África.

No cabe duda sin embargo, que el asunto diplomático estrella sigue siendo para Marruecos el conflicto del Sahara Occidental, que a buen seguro ocupará también su lugar en el encuentro entre Obama y Mohamed VI.

La vigilancia en ese territorio de los abusos de los derechos humanos ha protagonizado el último encontronazo entre Marruecos y Argelia. El presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, ha recordado a pesar de la enfermedad que lo mantiene fuera de la esfera pública, que tiene que haber un mecanismo internacional de supervisión.

La respuesta llegó en el discurso del miércoles por la noche de Mohamed VI con motivo del 38 aniversario de la Marcha Verde con la que su padre, Hasán II, ocupó el Sahara español. «Marruecos rechaza recibir lecciones, sobre todo de aquellos que atropellan sistemáticamente los derechos humanos», dijo el Monarca en referencia a su vecino argelino.

Rabat «no piensa hipotecar el futuro de sus provincias del sur (como denominan a la ex colonia) a la evolución de la cuestión del Sahara en el marco de la ONU», añadió.

Choque con Washington

Washington y Rabat ya protagonizaron un choque similar el pasado mes de abril, cuando Estados Unidos trató de forzar en la ONU que su misión en el Sahara Occidental, la Minurso, se ocupara de vigilar los abusos de los derechos humanos, algo que está fuera de su mandato.

Marruecos consideró esa iniciativa del Gobierno de Obama una afrenta y ordenó suspender unas importantes maniobras militares que iban a tener lugar esos días en el sur del país magrebí. Finalmente, la Minurso, sobre el terreno desde 1991, sigue siendo la única misión de la ONU en el mundo que no tiene encomendada la misión de vigilar los derechos humanos.

Con el encuentro del 22 de noviembre ambos tratan de dar por zanjado aquel rifirrafe.

Marruecos, enclavado entre África y Europa y Oriente Medio y América, es un importante aliado para Estados Unidos que Washington no quiere perder (y viceversa). La pujanza de Al Qaida del Magreb Islámico (AQMI) y otros grupos terroristas en África preocupan más a Estados Unidos que el Sahara Occidental y creen que Rabat juega un papel importante para combatirlos.