Obama acepta dar tiempo a la negociación de Siria, pero pide al Ejército que siga listo
Barack Obama durante su discurso en la Casa Blanca - REUTERS

Obama acepta dar tiempo a la negociación de Siria, pero pide al Ejército que siga listo

Obama centró su discurso de quince minutos en exponer las razones por las que ha determinado un ataque «limitado y con objetivos» contra el régimen de Bashar al Assad

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Barack Obama defendió con fuerza ante el pueblo estadounidense la conveniencia de un ataque contra Siria, aunque aceptó esperar a ver qué resultados da la vía diplomática abierta en los últimos días. En su mensaje a la nación, emitido a última hora de este martes, Obama intentó convencer a una sociedad altamente escéptica, cansada de diez años de guerra. “Cuando dictadores cometen atrocidades, el mundo debe actuar”, aseguró.

Obama centró su discurso de quince minutos, pronunciado no en la Sala Oval de la Casa Blanca, sino en su Sala Este, en exponer las razones por las que ha determinado un ataque “limitado y con objetivos” contra el régimen de Bashar al Assad. Solo al final se refirió a las negociaciones diplomáticas que se han intensificado en las últimas horas, con la propuesta rusa, aceptada en principio por Siria, de que las armas químicas de este país pasen a control internacional para su destrucción.

En relación a esas negociaciones, que este miércoles se mantendrán en la ONU, en vistas a una posible resolución del Consejo de Seguridad, y el jueves llevarán a cabo directamente en Ginebra los titulares de Exteriores de EE.UU. y Rusia, Obama las acogió con prudencia. “Vamos a verificar la propuesta por su potencial de resolver la amenaza de las armas químicas del régimen sirio sin uso de la fuerza”, dijo. Estuvo de acuerdo en “dar tiempo” a explorar la verdadera disposición siria y a que los inspectores de la ONU presenten su informe sobre el ataque químico del pasado 21 de agosto en los alrededores de Damasco, que es lo que ha motivado la presente crisis internacional.

Sin plazos concretos

Obama no se refirió a plazos concretos. Simplemente indicó que ha pedido al Congreso estadounidense que posponga las votaciones sobre la autorización del ataque que él mismo solicitó. No obstante, dio a entender que el aplazamiento de una acción militar no será largo, si debe producirse “He dado órdenes a nuestras Fuerzas Armadas para que se mantengan en posición de responder si los esfuerzos diplomáticos fracasan”, advirtió.

El presidente tampoco aclaró si en caso de ese fracaso, ordenaría el ataque aunque no cuente con la autorización del Congreso, que por ahora tiene complicada, con una mayoría de congresistas, especialmente en la Cámara de Representantes que siguen inclinados a un voto negativo. De todos modos, dio como un hecho el ataque si falla la diplomacia.

El objetivo del discurso era combatir las dudas mostradas por muchos estadounidenses sobre el ataque. Obama fue abordando las cuestiones más polémicas una a una. Aunque entre las razones del ataque mencionó las humanitarias, indicó el interés nacional como el principal motivo. Así, se refirió al riesgo de proliferación del uso de armas químicas contra intereses de EE.UU., o contra vecinos aliados, como Israel, Jordania y Turquía, y a la amenaza de que esos agentes químicos caigan en manos de grupos terroristas.

A quienes temen una nueva guerra, les dijo: “No somos la Policía del mundo y sé que América está cansada de guerras. No pondré botas sobre el terreno, no perseguiré un objetivo con final abierto, no habrá campaña aérea como en Libia o Kosovo. No creo que debamos echar a otro dictador por la fuerza; lo hicimos en Irak y luego tuvimos que tener la responsabilidad de todo lo que vino después”.

A los que advierten que Al Assad se vengará contra EE.UU. respondió que el Gobierno sirio “no tiene capacidad de tomar represalias contra nuestras Fuerzas Armadas, y cualquier otra posibilidad no es algo que no afrontemos ya cada día”.