De Litvinenko a Berezovski, muertes sospechosas de exiliados rusos en el Reino Unido
La residencia donde fue encontrado el cadáver del magnate ruso Borís Berezovski - reuters

De Litvinenko a Berezovski, muertes sospechosas de exiliados rusos en el Reino Unido

El magnate ruso exiliado en Londres fue hallado muerto siete años después del fallecimiento de su amigo exagente del FSB

Actualizado:

Del envenenamiento con polonio del desertor del FSB (antes KGB) Alexandre Litvinenko en 2006 al hallazgo este sábado del cuerpo sin vida de Borís Berezovski, numerosas muertes sospechosas en el Reino Unido han despertado la preocupación en los últimos años.

El ex oligarca ruso en el exilio por su feroz oposición al Kremlin fue encontrado muerto el sábado en su casa cerca de Londres, y la policía británica consideró ayer su muerte como «inexplicable». Este anuncio ha suscitado las sospechas a pesar incluso de que los próximos a Berezovski han reconocido que estaba deprimido.

La repentina enfermedad de Alexandre Litvinenko, un exagente del FSB cercano a Berezovski a quien éste había ayudado en su exilio en Londres, también planteó un gran número de preguntas en 2006 hasta que los especialistas británicos identificaron trazas de polonio 210, una sustancia radiactiva que un agente ruso es sospechosos de haber vertido en el té que bebió la víctima con él en un hotel londinense.

Rusia negó toda responsabilidad y una cadena de televisión pública llegó a acusar a Berezovski de la muerte de su amigo.

Dos años después, en 2008, fue el principal socio en los negocios y en la política de Boris Berezovsky en la década de 1990, el georgiano Badri Patarkatsishvili, también exiliado en Gran Bretaña, el que murió de repente a los 52 años en su casa en el sur de Londres.

Patarkatsishvili también se había enfrentado y desafiado a Putin en Rusia, pero las sospechas recayeron en su país natal, Georgia, donde se instaló antes de exiliarse en Londres y donde también había vivido conflictos con el poder. Calificada su muerte como «inexplicada» en un primer momento, fue atribuida después a una patología cardiaca.

En abril de 2012, la prensa británica afirmó que el antiguo líder separatista checheno moderado Akhmed Zakaev, también próximo a Berezovski y refugiado en Londres, había escapado de un complot para asesinarlo, frustrado por los servicios de inteligencia británicos MI5.

El Sunday Telegraph señala que las autoridades británicas están «cada vez más inquietas» por las muertes o tentativas de asesinatos con carácter político o mafioso en el Reino Unido.

El pasado noviembre, esta vez sin conexión aparente con Boris Berezovski, un hombre de negocios ruso de 44 años, Alexandre Perepilitchni, fue encontrado muerto ante su propiedad en Surrey sin que se conozca la causa.

Perepilitchni, instalado en el Reino Unido desde hacía tres años, era, según The Independent -el diario del millonario ruso Alexandre Lebedev-, un testigo clave en el caso Magnitski, que toma el nombre del abogado de los fondos de inversión Hermitage fallecido en una prisión moscovita tras haber denunciado una extensa maquinaria urdida por funcionarios rusos.

Según The Independent, el hombre de negocios era el principal informador de las autoridades suizas que investigan el presunto blanqueo de decenas de millones de euros en este asunto.