El archiduque Francisco Fernando de Austria, en 1914
El archiduque Francisco Fernando de Austria, en 1914 - ABC

Archiduque Francisco Fernando: el magnicidio que desencadenó la Gran Guerra

Príncipe Heredero del Imperio Austrohúngaro

MADRIDActualizado:

Austrohungría era en 1914 un Imperio y Reino cuyo territorio está hoy repartido entre doce estados de la Europa presente. Era también una Monarquía dual con más de seis siglos encarnada en la misma dinastía. El Emperador Francisco José reinaba desde 1830 y había visto morir a su hijo y heredero Rodolfo y a sus hermanos Maximiliano, Emperador de México y Carlos Luis. El siguiente en la línea era el hijo de éste, Francisco Fernando, quien decidió casarse fuera de las normas dinásticas. Francisco José intentó disuadir de sus propósitos matrimoniales al nuevo heredero. Finalmente, el 28 de junio de 1900 el Emperador presidió una ceremonia en la Cámara del Consejo Secreto del Hofburg. Rodeado de los quince Archiduques que tenían derechos sucesorios, anunció su consentimiento al matrimonio. Pero no podía cambiar un hecho irrefutable: era un matrimonio desigual entre un Príncipe y una dama noble que no pertenecía a la realeza. Por ello el novio juró ante los Archiduques que, ni a su mujer, ni a los posibles hijos que tuvieran, se les otorgarían los honores, títulos, blasones y privilegios que corresponden a los Archiduques. Ella recibió el título de Duquesa de Hohenberg, como la mujer del primer Emperador Rodolfo en 1273.

Portada del día 30 de Junio de 1914. El Archiduque Francisco Fernando con su esposa, la duquesa Sofía de Hohenberg, y su hijo mayor, el Príncipe Maximiliano Carlos, víctimas de un atentado en Sarajevo.
Portada del día 30 de Junio de 1914. El Archiduque Francisco Fernando con su esposa, la duquesa Sofía de Hohenberg, y su hijo mayor, el Príncipe Maximiliano Carlos, víctimas de un atentado en Sarajevo.

La forma en que la Duquesa de Hohenberg era relegada por el protocolo imperial hizo que su marido organizase con mayor ilusión un viaje a los Balcanes para asistir a las maniobras de verano del XIV y el XVI Cuerpo de Ejército en Bosnia. El Emperador había aceptado que se diese a la Duquesa todos los honores correspondientes a la mujer del heredero en las ceremonias militares.

Al acercarse la fecha de partir para la región balcánica, Francisco Fernando tuvo el presentimiento de que se dirigía al encuentro con la muerte. A principios de mayo de 1914 invitó a cenar en el Belvedere a sus sobrinos los Archiduques Carlos y a Zita, él el siguiente en la línea de sucesión. Terminada la colación, la Duquesa de Hohenberg dejó el salón para acompañar a los niños a sus habitaciones. En su ausencia, Francisco Fernando dijo a sus sobrinos: «Debo decir esto rápidamente, pues no quiero que vuestra tía oiga nada de ello. Sé que pronto seré asesinado. En este escritorio hay papeles que os conciernen. Cuando suceda, cogedlos; son para vosotros». La joven pareja no supo qué contestar y no tuvo tiempo de hablar más: la mujer de Francisco Fernando regresó y no volvieron a hablar.

El 28 de junio de 1914, el confabulado Gavrilo Princip hacía realidad la predicción de su víctima y en Europa estallaba la Primera Guerra Mundial.