El 26% de los adolescentes madrileños consume compulsivamente internet

La Consejería de Sanidad va a poner en marcha tres nuevos programas de intervención específica sobre prevención del consumo de alcohol y de cannabis

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El 26 por ciento de los adolescentes madrileños presenta un uso compulsivo de Internet y el 6% juega con dinero, según el Estudio ESTUDES 2016 facilitado por la Consejería de Sanidad por la celebración del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas.

Por ello, la Consejería de Sanidad ha editado un vídeo sobre prevención de adicciones y va a poner en marcha tres nuevos programas de intervención específica sobre prevención del consumo de alcohol y de cannabis y sobre las adicciones sin sustancia, con aspectos de información, de formación y con inclusión de las nuevas tecnologías como instrumentos para llegar a población joven y adolescentes.

Se retrasa la edad de inicio del consumo

Los últimos datos disponibles de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid (Estudio ESTUDES 2016) indican un descenso global del consumo de drogas en la última década entre los adolescentes madrileños y un retraso en la edad de inicio de consumo de distintas drogas: 14,2 años en tabaco —retrasándose en un año con respecto a 2006— y 15 en el consumo de cannabis, lo que supone un retraso de medio año con respecto a 2006.

La edad media de inicio al consumo de alcohol es 14,1 años, frente a los 13,9 respecto a las encuestas previas.

En la encuesta se pone de relieve el abuso de los adolescentes con las nuevas tecnologías: el 25,6 por ciento de los jóvenes encuestados presentan un uso compulsivo de Internet, y los estudiantes que habían consumido sustancias psicoactivas manifiestan una mayor prevalencia de uso compulsivo. Además, la prevalencia de juego con dinero es del 6 por ciento en Internet, siendo mayor en los que han consumido sustancias.

La Comunidad de Madrid advierte que las sustancias psicoactivas pueden ser enormemente peligrosas al desconocerse el grado de pureza de las mismas o sus contaminantes.

Respecto al alcohol y el cannabis, en ambos casos la percepción de la población sobre su riesgo es baja, siendo sustancias que no solo tienen consecuencias para la salud a largo plazo, sino que también son causa de accidentes, urgencias y problemas sociales y de relación. Por ejemplo, uno de cada dos consumidores problemáticos de cannabis repite curso y la mayoría había realizado un consumo intensivo de alcohol.

Se observa una relación entre la permisividad paterna, las salidas nocturnas, el rendimiento escolar y el consumo en el entorno (padres y amigos) con el propio de sustancias que realiza el encuestado.