John Galliano: «Ya no podía ir a trabajar sin tomar mis pastillas»
John Galliano, a su llegada a la corte de París - AP

John Galliano: «Ya no podía ir a trabajar sin tomar mis pastillas»

«No recuerdo muy bien lo que pasó», asegura el diseñador, acusado de lanzar comentarios antisemitas, que alega una «triple dependencia» del alcohol, los psicotrópicos y los somníferos

MADRID Actualizado:

«No recuerdo muy bien lo que pasó», ha declarado John Galliano ante la corte de París, acusado de lanzar comentarios antisemitas a tres clientes de un restaurante parisino.

Además, el ex diseñador de Dior ha reconocido una «triple dependencia» del alcohol, los psicotrópicos y los somníferos.

El diseñador ha dicho que pasó dos meses en Arizona para rehabilitarse de todas estas adicciones, pero aún sigue luchando. «Todavía me estoy recuperando».

Galliano ha contado que trabajar con Dior resultó «una presión muy importante», porque la carga de trabajo había aumentado, «ajustes para la pre-recolección, preparar 80 trajes de Dior, un discurso sobre el legado y futuro de la Casa Dior, un desfile para hombres».

Por otro lado, la pérdida de su padre y de un «querido amigo» en 2005 fueron motivos para que beber mucho más.

El diseñador ha relatado que «mi cuerpo se acostumbró a las pastillas. No podía dormir, así que tomaba pastillas por la noche, e incluso,durante el día». Desde ese momento, «ya no podía ir a trabajar sin tomar pastillas».

Posible Condena

Con traje oscuro y melena suelta, el modisto de 50 años se presentó en la sala presidida por la magistrada Anne-Marie Sauteraud tras sortear al centenar de periodistas de medios de comunicación internacionales acreditados para cubrir el juicio.

El diseñador podría ser condenado hasta a seis meses de cárcel y a pagar una multa de 22.500 euros (33.330 dólares), una pena que, según declararon los abogados de los denunciantes antes del juicio, es "irrisorio" para el modisto por lo que, esencialmente, buscan la repercusión mediática del proceso.

El letrado de Galliano, Aurélien Hamelle, explicó en la emisora "France Info" que presentarán el informe de un médico legal experto en adicciones que acredita que, a causa de esas dependencias, Galliano "no era dueño de sus palabras" cuando insultó a varias personas en un bar de París.

Esas dependencias generan "una ausencia de control" de lo que se hace y se dice: "No se dice lo que se piensa, se dicen cosas sin sentido que no se quieren decir, se producen delirios, alucinaciones", relató el abogado.

En esas circunstancias, en febrero pasado el modisto profirió supuestamente insultos antisemitas y racistas a una pareja sentada junto a él en el bar "La Perle", en el céntrico barrio del Marais, de la capital francesa, de donde la policía se lo llevó detenido.

Tras la difusión de un vídeo en internet en el que se veía a Galliano insultando a unos clientes, la marca Dior decidió prescindir de sus servicios.

Junto a esas adicciones, la defensa aportará testimonios de personas que han trabajado con Galliano durante su carrera como modisto y que acreditarán su "apego a la diversidad, a la diferencia, a los distintos colores de piel", indicó Hamelle. Dirán que el modisto ha trabajado con gente de "toda religión, incluidas personas de religión judía". "Puestos a elegir, es mejor quedarse con 30 años de vida abierta que con 40 minutos de extravío de un hombre profundamente enfermo", aseguró.

Unos argumentos, no obstante, que no convencen al abogado de una de las denunciantes, Yves Beddouk, quien afirmó en la misma radio que, "cuando se tiene una gran reputación, también se tiene una gran responsabilidad y hay que prestar más atención a lo que se dice".

El día en que cayó un genio

"La gente como tú estaría muerta. Vuestras madres, vuestros antepasados estarían todos jodidamene gaseados", decía Galliano a los clientes, que escucharon y grabaron el momento en el que el diseñador gibraltareño decía: "I love Hitler".

El pasado 2 de marzo la Fiscalía de París le acusó de "injurias públicas contra particulares por su origen, pertenencia o no pertenencia a una religión, raza o etnia, proferidas contra tres víctimas identificadas".

La vista del juicio, que tendrá lugar hoy en el Tribunal Correccional de París, dejará el caso visto para sentencia, que será pronunciada en dos semanas.