Yves Saint Laurent en su casa de Marruecos
Yves Saint Laurent en su casa de Marruecos - © Pierre Boulat

Yves Saint Laurent marca récord de venta en subasta

Pierre Bergé se embolsa 1,4 millones de euros con la venta de los tesoros marroquíes de su pareja. Todo lo recaudado será destinado al futuro Museo Yves Saint Laurent de Marrakech

MadridActualizado:

Yves Saint Laurent no entiende de fracasos. Ni siquiera muerto. La subasta de la fabulosa colección de arte islámico del legendario diseñador francés, fallecido en 2008, ha marcado un récord de venta. Más de 350 personas asistieron este sábado al remate de las joyas marroquíes de YSL en la gran sala del Palacio Es Saadi de Marrakech, donde se vendieron 274 lotes pertenecientes a la colección del modista y de su pareja y socio, el magnate Pierre Bergé.

Según Artcurial, la casa de subastas encargada de la operación, «Une passion marocaine» ha recaudado más de 1,4 millones de euros, triplicando así la estimación global del remate. El 99% de las piezas encontraron comprador y muchas de ellas alcanzaron precios nunca antes registrados en el peculiar nicho del arte marroquí: objetos decorativos y de arquitectura, bisutería, manuscritos y piezas textiles. La «vedette» ha sido la puerta monumental de una mesquita del siglo XVII, vendida por 93.000 euros.

La millonaria cifra recaudada será destinada integramente a la Fundación Jardín Majorelle, que financia los trabajos del futuro Museo Yves Saint Laurent de Marrakech, una institución que abrirá sus puertas en 2017. Antes de comenzar la subasta, François Tajan, presidente delegado de Artcurial, anunció que Bergé, pareja del diseñador durante cinco décadas, donará un Corán del siglo XIV al Museo de Marruecos.

El mobiliario y las numerosas pinturas de la colección personal de la pareja de coleccionistas es un testimonio de su pasión por Marruecos. A mediados de la década de 1960 aterrizaron por primera vez en Marrakech, cuyo nombre original en bereber significa «Tierra de Dios». En 1980 Saint Laurent y Bergé adquirieron el Jardín Majorelle, antiguo taller del pintor francés Jacques Majorelle y una de las joyas arquitectónicas de la ciudad.

Durante casi 30 años, el niño rebelde de la alta costura parisina y su socio se dedicaron a restaurar la propiedad y a desarrollar el número de especies vegetales del jardín de 135 a más de 300, convirtiendo Majorelle en un edén que atrae cada año a millones de turistas. Conservaron la parte de vivienda para su uso privado y transformaron el taller en museo de arte islámico abierto al turismo y en sala de exposición de su colección personal de objetos del Magreb, Oriente Medio, de África y Asia. Joyas, armas, textiles, alfombra, revestimientos de madera, alfarería, cerámicas y telas que ya tienen nuevos dueños.