Willy Bárcenas durante un concierto en México
Willy Bárcenas durante un concierto en México - Viajaway

Willy Bárcenas, tras hacer las Américas, se prepara para llenar el Palacio de los Deportes

Al frente del grupo Taburete, el hijo de Luis Bárcenas se reinventa como estrella del pop

Madrid Actualizado: Guardar
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Las playas de Oaxaca y las barriadas de Ciudad de México, Tijuana, Chihuahua, Monterrey, Cancún, Guadalajara, Pachuca... Mientras el futuro de sus padres se dirime en la Audiencia Nacional, Willy (Guillermo) Bárcenas, único hijo de Luis Bárcenas y Rosalía Iglesias, ha estado recorriendo México, con la mochila al hombro, para dar a conocer el repertorio pop del grupo Taburete.

Se trata de la primera gira internacional de una formación que en poco más de dos años ha pasado de los abigarrados bares de copas madrileños a fijar fecha en el escenario por excelencia de los conciertos capitalinos: el Palacio de Deportes, el 16 de marzo y con más de 10.000 entradas vendidas (a un precio de 25 euros, la general; y 50 euros, con el disco incluido). Buenos Aires y Santiago de Chile también reciben a esta formación, que ya tiene en su nómina dos álbumes: «Tres tequilas», de septiembre de 2015, y el más reciente «Dr. Charas».

«Contábamos con el patrocinio de una agencia de viajes que tan solo nos llevaba hasta Cancún. Una vez allí, la inversión para viajar por México y el resto del continente era mucho menor», explica Pablo Casas, el representante de Taburete, en conversación telefónica con ABC, en la que también participan el propio Willy Bárcenas (voz) y Antón Carreño (guitarra y nieto de otro preso célebre de Soto del Real, Gerardo Díaz Ferrán, expresidente de la CEOE). Coincide su visita con la firma de la orden ejecutiva por parte de la Administración Trump para impulsar la construcción de un muro como separación de la frontera de EE.UU. con México, sobre lo que Carreño declara: «Es una vergüenza. Lo hemos dicho en todos nuestros conciertos, tienen todo nuestro apoyo».

Su periplo tiene mucho de callejero e improvisado. Sin ayuda de un equipo, los chicos de Taburete viajan a su aire y aseguran estar satisfechos con los resultados: «Nos hemos venido solo los músicos a la aventura, a lo mochilero». Como si de un viaje de amigos se tratara, relata Carreño: «A Santiago de Chile llegamos sin hotel reservado, a las cuatro de la mañana… Fue una odisea. Y ayer nos cancelaron un vuelo de Mendoza a Buenos Aires, así que nos acabamos de tragar dieciocho horas de autobús». Por otro lado, señala, «nos hemos comprado un altavoz portátil y durante el trayecto ofrecemos conciertos en plena calle», algo que se pueden permitir gracias al anonimato del que gozan fuera de España.

En el peor momento

Willy Bárcenas, además de ser el vocalista principal, es el compositor de las canciones. «Todas ellas son muy biográficas, aunque puedan tener muchas metáforas. En varias hablo de mi familia, de mi padre o de mis amigos», señala. Su primera gira internacional coincide con el primer gran juicio por la trama Gürtel, en el que la Fiscalía solicita 42 años y medio de prisión para su padre, antiguo gerente y tesorero del Partido Popular, acusado de cobrar comisiones a cambio de intermediar a favor de la red corrupta. Asimismo, el Ministerio Público solicita 24 años de prisión para su madre, Rosalía Iglesias, que el pasado lunes se sentó en el banquillo de la Audiencia Nacional para declarar sobre el conocimiento que tenía de los movimientos de su marido dentro del partido.

Al matrimonio Bárcenas le falta la presencia física de su único hijo, Guillermo. «Lo llevo bien, hablo todos los días con mis padres y me cuentan cómo están las cosas», comenta Willy. «Aunque estoy concentrado en la gira al cien por cien, a la vez estoy pendiente de la situación y atento a cómo va todo», confiesa.

Los domingos de fútbol

Después de casi un mes haciendo las Américas, el 31 de enero estarán de vuelta en España. «Aunque esto está siendo una experiencia increíble, tenemos ganas de regresar. Se echan de menos los domingos de fútbol y la vida en casa», admiten entre risas. Por delante les espera el concierto en el Palacio de Deportes, aunque ambicionan ir más allá -«a Londres, París, Roma...», dicen-. Están convencidos de que todo esto no ha hecho más que empezar.