Todo lo que tienes que saber del Yoga Iyengar que practica la Reina Letizia

La serenidad que transmite Doña Letizia viene precisamente de esta técnica espiritual que implica cuidar cuerpo y mente

MadridActualizado:

Que Doña Letizia es un ejemplo a seguir en cuanto a llevar un estilo saludable, lo sabíamos, de lo que ya teníamos menos constancia era de que gran parte de su secreto en la luz de su rostro y serenidad que transmite partía de un método concreto del mundo yoga, el Iyengar. Una técnica espiritualista que ayuda a mantener la salud y el equilibrio interior. Desde que la noticia saltara por boca de la propia Reina la semana pasada en la inauguración de FITUR, a la que acudió sin Felipe VI, cuando se detuvo en el pabellón de la India a charlar con Elsa Aguirre, profesora de yoga, esta especialidad se ha puesto muy de moda.

Por esta razón, nos hemos preguntado en qué consiste y qué hace que sea un éxito, y hemos hablado con una de las profesoras que imparten ésta técnica, Charo Chozas, quien además, forma parte de la Asociación en España del Yoga Iyengar y nos ha contado al detalle todo lo que tenemos que saber para conseguir la paz y el equilibrio general. «La mayoría de los que comienzan con la práctica de posturas de yoga, a menudo lo hacen por razones prácticas y físicas. Tal vez a causa de algún problema médico como dolor de espalda, una lesión deportiva, hipertensión arterial o artrosis. O tal vez por acceder a un estilo de vida mejor o por controlar el estrés o adicción, pero son muy pocos los que empiezan porque lo consideran un medio para realizar la iluminación espiritual», aclara Charo, como es el caso de la Reina Letizia, quien equilibra su frenético ritmo (y lo que eso supone), con el bienestar personal.

Hay que saber que el objetivo del yoga no es el de perder peso o estilizar la figura. Aunque es cierto que con una práctica regular el cuerpo crece, ejercita cada músculo, cada nervio y cada glándula del cuerpo. Asegura un físico fuerte, elástico y fortalecen y calman el sistema nervioso. Cuando la práctica se hace habitual, la disciplina se instala en nuestra mente y en nuestro cuerpo, todos los hábitos saludables se establecen para llevar una vida sana, eliminando aquellos hábitos no saludables como fumar, comer en exceso o llevar una vida sedentaria, entre otros. Por eso, esta técnica realmente funciona si se consiguen buenos hábitos de vida.

Una palabra que forma parte de nuestro vocabulario de un tiempo aquí, pero ¿sabemos realmente lo que significa? El yoga es uno de los seis sistemas ortodoxos de la filosofía indica. La palabra «yoga» deriva de la raíz sánscrita yuj, que significa unión. «Una técnica que enseña los medios para que el sí-mismo individual pueda entrar en comunión con el Sí-mismo Universal. Ciencia para el desarrollo integral del ser humano, sin distinción de sexo, raza, creencias, lugar de nacimiento o condición social», cuenta la experta.

El Yoga Iyengar consistente en distintos estadios que se construyen sobre los cimientos de unos principios éticos universales y una disciplina individual, donde la regulación de la respiración y el dirigir los sentidos hacia el interior, es lo que conduce a la mente hacia la concentración, la meditación y un nivel superior de consciencia.

La característica principal de la enseñanza de Iyengar es la intensidad con que la mente debe implicarse en la práctica de posturas, la regulación de la respiración e interiorización de los sentidos. Su método es sistemático y progresivo, y también exigente. Para diferenciarlo de otros estilos de yoga, los propios alumnos de B.K.S. Iyengar comenzaron a denominarlo «Yoga IYENGAR®». Sus ocho estadios son; Yama: Mandamientos éticos y morales universales. / Niyama: Disciplinas individuales. / Asana: Posturas. / Pranayama: Regulación de la respiración. / Pratyahara: Interiorización de los sentidos de percepción. / Dharana: Concentración. / Dhyana: Meditación. / Samadhi: El estado final de realización.

Cuando le preguntamos a la profesora Charo sobre las diferencias entre las distintas técnicas, es clara: «El yoga es yoga, no hay uno que especialmente se denomine como yoga tradicional, aunque sí, el Yoga Iyengar se basa en el clásico, los Yoga Sutras de Patanjali, que se ha mantenido vigente durante 2.500 años. Pero si tuviéramos que diferenciarlos en algo, sería en la intensidad con que la mente debe implicarse en la práctica de las distintas posturas», añade. «Al igual que el uso de soportes diseñados por y para el B.K.S. Iyengar, tales como apoyos de madera, cinturones y cuerdas, ayudan al practicante a conseguir un mayor beneficio y perfección en las posturas, y posibilitan que personas con dificultades puedan realizarlas», dice Chozas.

En cuanto a sus beneficios, desde un punto de vista puramente físico, el yoga aporta salud corporal, claridad mental y estabilidad emocional, todo ello necesario para alcanzar el objetivo ya señalado: la realización espiritual.

Como dato curioso y para los que aún desconocían su existencia, la experta nos cuenta que «el Iyengar está presente en todos los continentes, es muy conocido en muchos paises, incluyendo España. De hecho el pasado 14 de Diciembre (97º aniversario del nacimiento de Guruji) Google le homenajeó por su trayectoria con un doodle en su logotipo», añade Charo Chozas. Además, suman más de 4000 profesores certificados en todo el mundo, de los cuales 200 están distribuidos en nuestro país.

Una clave muy importante para realizar este tipo de técnicas, es hacerlo con las personas preparadas y cualificadas para ello, ya que de lo contrario podría ser arriesgado y provocar una lesión grave. Los profesores de Yoga Iyengar tienen un periodo de formación de más de 6 años antes de ser reconocidos y titulados. Se trata de un formación exhaustiva y goza de una garantía avalada por la Asociación Española de Yoga Iyengar www.aeyi.org. Dónde sólo los nombres publicados en su página están autorizados para impartir clases de Yoga Iyengar y así poder, mantener y garantizar la calidad de la enseñanza.