Meghan Markle
Meghan Markle - Gtres

Meghan Markle, apartada por su ideología de izquierdas

Los miembros de la Familia Real británica tienen prohibido hacer públicas sus opiniones políticas

MadridActualizado:

Los miembros de la Familia Real británica tienen prohibido hacer públicas sus opiniones políticas, por lo que Meghan Markle debe callarse sus pensamientos y más si estos pueden trascender.

Un hecho nada fácil para una mujer que se ha declarado feminista, animalista y políticamente contraria al presidente estadounidense, Donald Trump. Sin embargo, aunque todo ello debe formar parte de su pasado, la exactriz ha tenido algún que otro resbalón en este tema. Recordemos que en su visita a Dublín conversó con la diputada Catherine Noone, quien aseguró ver a Markle «contenta con el resultado sobre el referéndum del aborto». Posteriormente, al ver la trascendencia mediática de dicha declaración, la diputada se vio obligada a rectificar y aclarar que «la duquesa no quiso opinar al respecto, pero fue encantadora».

A pesar de que está haciendo un trabajo increíble desde que empezó su vida como duquesa, a controvertida escritora real Lady Colin Campbell, amiga íntima de la desaparecida Diana de Gales, aseguró que algunas de sus «opiniones de izquierda» están causando un choque entre su nuevo círculo. Según explica la periodista, los polémicos puntos de vista políticos en algunos temas de Meghan hacen que el Príncipe Harry tenga que mediar entre su mujer y sus amigos. «Su política es un problema. Es ultraliberal y hay pensamientos de la izquierda que no son bien vistos por algunos amigos del príncipe», declaró a «The Daily Beast». «El príncipe la presentó a todos sus amigos en fiestas, bodas y cenas privadas, pero ella es muy contraria a algunas de las cosas comunes en su nuevo mundo, como la caza», una actividad que practica su marido desde joven.

Una fuente en la aldea de Cotswolds, cerca de la pareja tiene su casa de campo, aseguraron a «The Daily Beast» que Meghan solía ser vista sola y rara vez tenía visitas. «Nadie va con ella, excepto un policía que la sigue a una distancia prudencial. Ella no parece infeliz, pero parece muy solitaria», afirmó la fuente anónima.

Estas declaraciones por parte de Lady Colin Campbell se suman a las que realizó la semana pasada en la revista «People», en las que aseguraba que Meghan Markle se había cansado de que su privacidad fuese de conocimiento público. Por eso, la joven rompió su relación no solo con su familia paterna, sino también con casi todos sus amigos. El problema de Markle es que ya no sabía en quién confiar. De la quema solo se salvó Jessica Mulroney, la estilista que ejerció de dama de honor en su boda y cuya relación es tan especial que la actriz fue a visitarla el pasado mes de agosto en un viaje privado a Toronto.