Javier Sánchez Santos, el pasado mes de diciembre, en Valencia
Javier Sánchez Santos, el pasado mes de diciembre, en Valencia - ROBER SOLSONA

Javier Sánchez Santos: «Sería muy triste tener que recurrir a los restos de ADN de mi abuelo Papuchi»

El otro hijo de Julio Iglesias lamenta que, teniendo tantos familiares biológicos «viviendo y coleando» haya tenido que plantear la posibilidad de pedir a un hospital madrileño los restos cadavéricos de Julio Iglesias Puga

MADRIDActualizado:

Ante el silencio judicial de Julio Iglesias sobre la demanda de paternidad presentada por Javier Sánchez, su abogado, Fernando Osuna, presentó la semana pasada un escrito al juez que lleva el caso en Valencia para volver a reclamar una muestra de su ADN. Como ya adelantó hace unos días este periódico, si Iglesias continúa negándose, Javier ha pedido que se reclame la prueba a sus hijos reconocidos. Si ellos deciden seguir los pasos de su padre y negarse, Javier solicitó al juez poder recurrir a los «restos cadavéricos», que se encuentran en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, de Julio Iglesias Puga, «Papuchi», quien fue incinerado en 2005.

Tras publicar estas informaciones, han sido varios los medios que han afirmado que habría que exhumar al doctor Iglesias Puga. Por ello, Javier quiso puntualizar ayer en su cuenta de Instagram que lo que han pedido es poder acceder a los restos biológicos que guarda el centro madrileño, donde murió Papuchi. Allí se guardan restos cadavéricos derivados de análisis, autopsias o muestras en parafina o formol, con los que se podría comparar el ADN de Iglesias Puga con el de Javier. «Quería aclarar que en los últimos días he visto ciertos artículos de prensa en los cuales hacían referencia a que yo, a través de mi abogado, iba a solicitar la exhumación de mi abuelo biológico», comenzó diciendo ayer Javier en su cuenta de Instagram. Y añadió: «Mi abuelo biológico está incinerado y esa posibilidad, siendo la última que contemplaría por el hecho de no perturbar el descanso de las personas fallecidas, queda por tanto excluida».

Javier continuó diciendo que «es verdad que pueden haber restos biológicos de mi abuelo en algún hospital donde hubiera estado ingresado antes de su fallecimiento», con los que se podría comparar su ADN. Javier siente mucha «tristeza» al pensar que esta última posibilidad se pueda plantear como la única para conseguir una muestra de ADN de los Iglesias para poder compararlo con el suyo. «No dejaría de ser triste tener que llegar a ese punto habiendo tantos familiares viviendo y coleando. Triste y vergonzoso, porque no se entiende, y es surrealista que de todas las personas mencionadas en mi propuesta de comparativa, todos familiares biológicos míos, no se presentase nadie y hubiera que recurrir a los restos biológicos de mi abuelo, que permanecen aún en custodia en los hospitales donde le trataron en vida».

En una entrevista concedida a ABC hace unos meses, Javier explicó que, cuando tuvo el informe forense que demuestra que hay una coincidencia genética de un 99,99 por ciento entre su ADN y el del cantante, él y su abogado se puso en contacto con los letrados de Julio Iglesias para llegar a un acuerdo. «Mandamos unas cartas a los abogados y se pusieron en contacto con nosotros desde Washington, nos dijeron que no querían saber nada, que hiciéramos lo que teníamos que hacer y que nos veíamos en los juzgados. Eso fue para mí un palo más, porque con la prueba de ADN yo pensaba que recapacitarían y verían que no hay motivos para seguir negándose», dijo Javier. La muestra de ADN la consiguieron enviando a un detective a Miami, que accedió a la basura de su hermano Julio José Iglesias Jr. Sin embargo, esos resultados comparativos son ante un juez solo un principio de prueba. Por eso Javier, aunque ya sabe que la ciencia le da razón, lucha para que también de la den los tribunales.