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Esta es la ley que podría haber impedido la boda del príncipe Harry y Meghan Markle

La Reina Isabel II ya ha dado su consentimiento oficial al enlace de su nieto y la actriz, de acuerdo a la Ley de Matrimonios Reales de 1772

E.B
MADRIDActualizado:

Hace tres meses que el príncipe Harry y Meghan Markle confirmaban su compromiso y casi al tiempo el palacio de Buckingham informaba de que la boda se celebraría el 19 de mayo. Sin embargo, hasta ahora los novios no tenían el permiso más básico para contraer matrimonio: el oficial de la Reina de Inglaterra. Porque, a pesar de que Isabel II ya le había dado el visto bueno a la actriz, una ley del siglo XVIII obliga al a monarca a informar a su Consejo Privado por escrito de su conformidad con la boda.

El palacio de Buckingham publicaba este jueves la carta de la reina, en la que se refiere el príncipe Harry como «mi más querido y apreciado nieto». «Declaro mi consentimiento al matrimonio entre mi más querido y apreciado nieto, el príncipe Harry Charles Albert David de Gales y Rachel Meghan Markle, y solicito su registro en los libros del Consejo Privado», se lee en la nota oficial.

Consentimiento de la reina
Consentimiento de la reina

Isabel II cumple así con la Ley de Matrimonios Reales de 1772, que regula las bodas de los miembros de la monarquía inglesa, de forma que «ningún descendiente de Jorge II, hombre o mujer, contraiga matrimonio sin el consentimiento del monarca reinante». Así estuvo vigente durante años, hasta que en 2011, David Cameron logró que los líderes de la Commonwealth aprobasen una enmienda en la que la ley se limitaba a las primeras seis personas de la línea de sucesión al Trono. Actualmente, hasta el nacimiento de su tercer sobrino, el príncipe Harry ocupa el quinto lugar.

Los afectados

Si bien Harry y Meghan podrán celebrar su boda sin problemas, otras parejas reales no tuvieron tanta suerte. Gracias a la serie «The Crown», el caso más conocido es el de la princesa Margarita, hermana de Isabel II, y su gran amor, Peter Townsend. La pareja no logró casarse, pero en los años posteriores a la aprobación de la ley, fueron varios los herederos que huyeron para contraer matrimonio.

Sin ir más lejos, el heredero de Jorge II, llamado igual que su padre, se casó en 1785 en su casa de Park Lante con la viuda Maria Ana Fitzherbert, católica practicante. Años más tarde, fue otro hijo del rey, el príncipe Augusto, quien contravino la ley contrayendo matrimonio en Roma con Lady Augusta Murray, con quien tuvo dos hijos considerados ilegítimos.

Un siglo después, en 1847, un primo de la Reina Victoria, Jorge de Cambridge, se casó con la actriz Sarah Fairbrother, madre de cuatro hijos ilegítimos -dos del propio Jorge- y estaba embarazada de un quito. Entonces, el duque de Cambridge no se molestó ni en pedir permiso a su prima, siendo consciente de que era un trámite inútil porque jamás obtendría su consentimiento.