El Rey Carlos Gustavo de Suecia y la Reina Silvia de Suecia
El Rey Carlos Gustavo de Suecia y la Reina Silvia de Suecia - Alexis Daflos

Carlos XVI Gustavo de Suecia, los 70 años de un rey redimido

Estocolmo se vestirá de gala para celebrar el cumpleaños de un monarca polémico, pero siempre respaldado por su familia

Corresponsal en copenhagueActualizado:

Una semana de festejos en Estocolmo a finales del mes de abril servirá para celebrar el setenta cumpleaños de Carlos XVI Gustavo de Suecia, un monarca con fama de playboy cuya popularidad cayó en picado hace cinco años tras la publicación de varios libros que exponían con todo lujo de detalles sus aventuras extraconyugales. A pesar de que algunas voces pidieron entonces su abdicación y de que las encuestas reflejaban que el apoyo a la monarquía había bajado hasta un 40%, la institución monárquica ha vuelto a ganarse el aprecio de sus súbditos, gracias a la Princesa heredera Victoria, la más apreciada por los suecos, y a la llegada de sus nietos que han conseguido proyectar una imagen más familiar y serena del Rey.

El libro de Thomas Sjöverg, Den Motvillige monarken, (Monarca a su pesar), publicado en 2010, narraba las frecuentes visitas de Carlos Gustavo a clubs de Estocolmo de dudosa reputación en los años noventa, su relación extramarital con la cantante sueco nigeriana Camilla Henemark del grupo Army of Love y cómo los servicios secretos tuvieron que actuar para impedir que algunas fotos del Rey con acompañantes femeninas ligeras de ropa viesen la luz. En uno de los capítulos, Sjöverg explicaba que los lunes por la noche Carlos Gustavo y sus amigos organizaban fiestas algo desenfrenadas en el club Privée de Estocolmo, propiedad de un antiguo boxeador, Mille Markovic, un conocido mafioso para quien tener al Rey como cliente proporcionaba cierta protección policial. La Casa Real no se querelló y el propio Carlos Gustavo admitió en una rueda de prensa las acusaciones. «He hablado con mi familia y con la Reina y hemos escogido pasar página y mirar hacia delante, porque entiendo que son cosas que sucedieron hace mucho tiempo», dijo.

Si bien las aventuras amorosas de Carlos Gustavo podían ser perdonadas por la sociedad sueca, bastante tolerante en materia sexual, no sucedió lo mismo cuando se supo que uno de sus mejores amigos y compañero de juergas, Anders Lettström, había contactado con Markovic para ofrecerle dinero a cambio de su silencio y de que no se hicieran públicas fotos comprometidas del Rey. Las alarmas se dispararon entonces porque, para los escandinavos, una cosa es un desliz sexual, o varios, y otra muy diferente relacionarse con gente del hampa. Lettström asumió toda la responsabilidad y Carlos Gustavo negó estar implicado en ese intento de acallar a Markovic. El delincuente fue asesinado hace dos años de varios balazos en la cabeza, suceso que no extrañó a nadie, ya que Markovic había dejado un reguero de enemistades y su lista de delitos abarcaba desde evasión fiscal, hasta posesión de armas, fraude y chantajes.

Amante de la velocidad

Además de su fama de playboy, Carlos Gustavo es un amante de los coches deportivos, una afición que le ha traído no pocos problemas por su facilidad para pisar el acelerador más de lo permitido y que, hace algunos años, le obligó a disculparse ante la policía danesa cuando se descubrió que su Ferrari había rebasado con creces los límites de velocidad en una autopista cercana a Copenhague. Sin embargo, en la actualidad, conduce un vehículo híbrido, ya que se ha convertido en un gran defensor del medio ambiente.

Le encantan también los deportes, las actividades al aire libre, incluida la jardinería, el arte, la música, la gastronomía y la caza. A pesar de que le persigue una reputación de hombre arrogante y vividor, cuentan los que le conocen que el Rey Carlos Gustavo es un trabajador incansable que, desde niño, ha luchado por superar su timidez y falta de confianza, tal vez fruto de la dislexia que padece y que también han heredado dos de sus hijos.

Carlos Gustavo nació el 30 de abril de 1946 y todavía no había cumplido un año cuando falleció su padre, el Príncipe Gustaf Adolf, en un accidente de aviación. En septiembre de 1973 fue coronado Rey, a la edad de 27 años, y, tres años después, contrajo matrimonio con Silvia Renate Sommerlath, una azafata intérprete de padre alemán y madre brasileña de 33 años a la que había conocido siendo todavía príncipe durante los Juegos Olímpicos de Munich de 1972. La boda, a la que asistieron más de 1.200 invitados, se celebró en junio de 1976 en la catedral de Estocolmo. La pareja tiene tres hijos, Victoria, de 38 años, Carlos Felipe, de 36 y Magdalena, de 33, y cuatro nietos Estelle, Oscar Leonor y Nicolás, a la espera del quinto. El nacimiento del primer hijo de Carl Philip y la Princesa Sophie, quienes contrajeron matrimonio el pasado mes de junio con una imponente ceremonia está a punto de producirse. Un motivo más de celebración.