Felipe de Edimburgo
Felipe de Edimburgo - Reuters

El accidente de coche de Felipe de Edimburgo será investigado

A la edad de 97 años, las dudas han vuelto a resurgir sobre si el duque puede o no seguir conduciendo

Corresponsal en LondresActualizado:

Cuando Barack y Michelle Obama fueron al Reino Unido en su visita de Estado en 2016, en su agenda no podía faltar el castillo de Windsor y el recibimiento por parte de la Reina Isabel II y su marido Felipe de Edimburgo. Cuando el helicóptero de la pareja, por aquel entonces más poderosa del mundo aterrizó en los jardines de este emplazamiento, no les estaba esperando un chofer o una serie de vehículos blindados. En su lugar fue el propio Duque de Edimburgo quien hizo de conductor. Ahora, tres años después y a la edad de 97 años, las dudas han vuelto a resurgir sobre si el duque puede o no seguir conduciendo tras su accidente de tráfico.

Han vuelto a sonar con fuerza unas palabras que pronunció su hijo, Carlos de Inglaterra, hace cinco años. Entonces, el Príncipe Heredero aseguró que «siempre estaba preocupado por su padre por este motivo» y se preguntaba si «su vista estaba bien o no». Los expertos llevan tiempo advirtiendo de los peligros de que los conductores mayores se pongan al volante cuando sobrepasan la edad de los 70 años. El Duque es un gran aficionado a conducir y es habitual verle con este vehículo a las afueras de las varias casas y castillos que la Casa Real británica posee repartidos por toda la geografía del país.

Todo mientras la policía ha abierto una investigación tras el suceso del jueves en el que el Duque de Edimburgo estrelló y volcó su coche blindado, un Land Rover, contra otro turismo en una carretera a las afueras de su casa de campo de Sandringham. Ayer conocíamos que, en el otro vehículo involucrado, un Kia, viajaban dos mujeres y un bebé de 9 meses. Este último salió ileso, mientras que la conductora sufrió una fractura en el brazo y su acompañante una leve lesión en la rodilla. Los tres fueron llevados al hospital y dados de alta esa misma noche.

Visita al hospital

El Duque, sin embargo, fue llevado a su casa tras la colisión y examinado allí por un médico, que dictaminó que no había sufrido ningún tipo de daño. Ayer acudió al hospital para hacerse un chequeo general, solo como medida de precaución.

Un testigo presencial del accidente, quien sacó al Duque del vehículo, contó a la BBC que en ese momento le pidió que «moviera su pierna izquierda y liberase su pierna derecha» y después le ayudó a salir. Este hombre, que fue el primer testigo en llegar a la zona del accidente tras ocurrir el siniestro contó que Felipe de Edimburgo se encontraba «conmocionado y temblando», con «sangre» y que, enseguida se acercó al coche con el que chocó y se interesó por el estado de sus ocupantes antes de que un guardaespaldas le llevara a casa. «¿Están todos bien?», preguntó.

El accidente, además, ha planteado importantes cuestiones en torno a la seguridad del Duque. En ese momento, según se supo después, viajaba solo en el todoterreno y, por tanto, sin la protección oficial de sus guardaespaldas. Esto, aseguraban ayer desde el «Daily Mail» expertos en protocolo, es una violación por parte del Duque de sus medidas de seguridad, algo que Scotland Yard deberá investigar.