Isabel II tras el enlace de su nieto, el Príncipe Harry
Isabel II tras el enlace de su nieto, el Príncipe Harry - AFP
Boda real de Inglaterra

Abrigo, sombrero y vestido estampado: Isabel II, más fiel a ella misma que nunca

La soberana ha elegido para la boda del Príncipe Harry y Meghan Markle el color lima, uno de los más llamativos de su extenso pantone

MADRIDActualizado:

Un vestido con abrigo y sombrero a juego. Este es, sin duda, el sello de identidad que caracteriza a Isabel II, a lo que hay que añadir el pantone de colores, extremadamente llamativos e intensos, que escoge para sus prendas. Sin embargo, cuando llega la primavera, la Reina suele llevar vestidos estampados, cuyas telas coinciden con los forros del abrigo.

REUTERS
- REUTERS

Para asistir al enlace de su nieto preferido, el Príncipe Harry, con la actriz Meghan Markle en la capilla de San Jorge en Windsor, la Reina Isabel ha recurrido a Stewart Parvin, su diseñador de cabecera desde hace diez años, quien ha diseñado los trajes más icónicos de la Reina. Tal ha sido la dedicación de Parvin a la Reina que ella misma le impuso en marzo de 2016 la condecoración de la Real Orden Victoriana, que concede a quienes se han puesto al servicio de la monarquía de manera casi exclusiva. Fue entonces cuando Parvin reveló que los colores que elige la Reina para sus atuendos siempre los escogen entre los dos, con la intención de que Su Majestad destaque siempre entre las multitudes.

[ Siga en directo aquí el minuto a minuto de la boda real]

Así lo ha hecho hoy, cuando ha llegado minutos antes que la novia a la capilla de San Jorge luciendo un vestido de seda estampada en morados, verdes y azules. El color que ha predominado en su atuendo, el lima, es uno de los más poderosos de esta temporada, que la Reina lo ha utilizado para el abrigo y el sombrero, que iba tocado con una flor morada con plumas. Un collar de perlas de tres vueltas con pendientes a juego y un broche de brillantes con una perla en el centro han completado el conjunto de Isabel II. Los guantes blancos son otra de las señas de identidad de la Reina, al igual que sus zapatos negros con poco tacón y su bolso, que lleva incluso para recorrer los pasillos de Buckingham Palace.

En un día tan especial e importante como el de hoy, cuando por fin ha visto cómo su nieto Harry sentaba la cabeza, la Reina ha querido ser más Reina que nunca. Ha estado en su sitio, pero les ha dado todo el protagonismo a los novios, sobre todo a Meghan Markle, a quien ha prestado la tiara de filigrana de la Reina Mary.