Rita Ora
Rita Ora - GTRES

Piel de altos vuelos

Hidratación y productos para que paliar los estragos de un vuelo de larga duración

MadridActualizado:

Si está apunto de realizar un vuelo transoceánico, debería saber antes de embarcar que los cambios de presión atmosférica, unos niveles de humedad ambiental del 8% -cuando descender del 20% ya supone una dura prueba para la epidermis-, los materiales que revisten las cabinas (tienen hasta 5.000 elementos volátiles como hidrógeno, carbono, flúor, cloro, bromo...) y la cantidad de rayos solares que atraviesan las ventanillas hacen del avión un escenario hostil para nuestra piel.

Los daños cutáneos empiezan antes de cruzar el finger, donde la piel empieza a notar los daños de la calefacción y la falta de ventilación natural del aeropuerto. Una vez en vuelo, cuando el avión se pone a la altura de crucero, el cambio de presión altera la película hidro-lipídica que protege la piel. A 35.000 pies de altura le llega menos sangre a la piel y se percibe una pérdida de tono. Una hora después, y para contrarrestar la presión exterior, el interior del avión se presuriza con aire acondicionado de baja humedad, y esto hace descender los niveles de oxígeno dérmicos. La deshidratación de la piel ya se habrá reducido en un 5%. A las tres horas, la alta concentración de anhídrido carbónico del entorno (5 veces superior a la del aire natural) hace que la hidratación de la piel disminuya un 20% más. Se asfixia la epidermis, las mucosas se resecan, la piel se vuelve tirante y se apaga.

¿Qué podemos hacer? Hidratarnos constantemente por dentro y por fuera, bebiendo agua durante todo el vuelo y aplicándonos cosmética apropiada. ¿Los productos de las famosas? Jessica Alba utiliza un aceite esencial de camomila de Darphin (calmante); Sienna Miller echa mano de la Crème de La Mer; y Alexa Chung las lociones de Eyeko.

Espray ocasional

Ojo con el gesto favorito de Rihanna, que es pulverizarse con un espray de hidratación de Jane Iredale (un agua termal), porque puede ser contraproducente si se repite con frecuencia, y si no se absorbe o seca en al menos 20 segundos una vez aplicado. Puede agravar la deshidratación. La recomendación de Paz Torralba, directora de los centros de belleza The Beauty Concept, es hacerlo solo una vez cada cinco horas de viaje, y secando el excedente de producto 15-20 segundos después de su aplicación.

Tras ocho horas de vuelo, la inmovilidad y los cambios de presión hacen que el aire del interior de nuestro cuerpo se expanda, la circulación se ralentice y las piernas se hinchen. Es recomendable moverse por el avión cada una o dos horas durante unos quince minutos, y beber mucho liquido, pero que no incluya alcohol ni cafeína que, aunque da energía, luego produce un descenso brusco de la misma y será peor para superar el jet lag.

Proteínas de alta calidad

¿Qué debemos comer? Las proteínas -carne, pescado, huevos, soja- proporcionan más energía, mientras que los carbohidratos -pan, pasta, arroz- potencian la somnolencia. Según el doctor Perricone, autor de la dieta que lleva su nombre, es preferible optar por pescado en lugar de carne, o por pollo en vez de pasta, ya que son proteínas de alta calidad.

Durante un vuelo diurno, la cantidad de rayos que atraviesan el avión provocan una alteración del ADN de la piel. Rita Ora utiliza City Shield de Sepai FP 50. Y para disimular las bolsas y ojeras, la cantante se aplica el Correcteur Perfection de Chanel. Otras utilizan Sepai Light Circles, que tiene un efecto inmediato porque captura los pigmentos sanguíneos; o The Multiple de Nars, un multiusos para «despertar» ojos, mejillas y labios, al que es adicta Kate Bosworth. Y no olviden meter en el bolso unas «lagrimas artificiales» para los ojos, que también sufren deshidratación.