Con el frío la piel pierde elasticidad - ABC

Decálogo para cuidar y rejuvenecer la piel en invierno

Con el frío, la piel pierde nutrición y elasticidad lo que es responsable de la sensación de «tirantez» al gesticular y que se marquen más las líneas de expresión

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Al igual que no vestimos igual en invierno que en verano y nos abrigamos para no caer enfermos por culpa del frío, la piel necesita unas cremas y cuidados distintos que en el verano, cuando las temperatura son más altas. Como señala la doctora María Ángeles López Marín, de Centro Médico Rusiñol, «las necesidades de la piel cambian y la crema que estamos aplicando deja de ser eficaz para equilibrar la piel». Por ello, la doctora resume en diez puntos básicos y muy fáciles de seguir, los cuidados que debemos seguir en pleno invierno y cuando las bajas temperaturas pueden hacer que la piel se resienta:

1.- Aumentar la nutrición en nuestra crema habitual (dependiendo de cada piel).

Con el frío, la piel pierde nutrición y por tanto elasticidad lo que es responsable de la sensación de «tirantez» al gesticular, el que se marquen más las líneas de expresión, la sensación de piel «quemada» por el frío, hecho que es más evidente si se va a esquiar (lo tostado no es sólo por el sol si no también por el efecto del frío) o a realizar deportes al aire libre.

2.- Usar siempre crema durante el día

La crema durante el día va a contrarrestar el efecto medioambiental sobre nuestra piel, por lo que hay que aplicarla a diario, especialmente si vamos a estar al aire libre.

Debe tener una nutrición adecuada para «frenar» el efecto del frío sobre la piel, cuanto más baja es la temperatura y más alta la edad (ya que se tiene menos capacidad de recuperación), la nutrición de la crema de día deberá ser mayor, especialmente en la que usa en el contorno de ojos y de labios.

3.- Usar Fotoprotector solar

El hecho de que haga frío y el sol caliente menos no significa que no haya que protegerse de los rayos solares pero el efecto de los rayos ultravioleta sobre la piel continúa, así como la producción o progresión de las manchas cutáneas, el fotoenvejecimiento, etc.

Lo que sí es cierto es que no hace falta repetirlo hasta horas tan tardías como en verano, ya que a las 6 de la tarde ya se ha puesto el sol, pero sí con la misma frecuencia (cada 2-3 h).

El índice de protección solar deberá ser mayor si estamos en zonas de alta montaña o nieve (por el efecto aumentado del sol al reflejarse en la nieve) o zona de agua como pantanos, ríos, etc por la misma razón que en la nieve.

4.- Limpiar, sin agredir la cara por la noche

Durante el día, aunque no lo parezca, se acumula suciedad en la piel (polución, sudor, células muertas, etc.) sin contar el maquillaje, por lo que hay que limpiar la piel al terminar el día huyendo de jabones (por agresivos) y de toallitas desmaquillantes (por no limpiar en profundidad). Lo mejor, si se quiere una limpieza rápida, es recurrir al agua Micelar, señala la doctora.

5.- Usar siempre crema por la noche

Una vez limpia la piel no hay que olvidarse nunca de aplicar una crema cuya acción es la de recuperar la piel de la agresión medioambiental cómo el frío, calefacciones fuertes o la polución.

La crema deberá ser adecuada a nuestro tipo de piel, pero siempre recordando que la nutrición y por tanto la elasticidad de la piel está muy comprometida con las bajas temperaturas.

6.- Utilizar contorno de ojos y contorno de labios

La zona de alrededor de los ojos y los labios es una piel especialmente delicada que es afectada con mayor facilidad con el frío, la polución o el maquillaje. Por ello, es muy importante limpiar la zona de forma suave y aplicar una crema específica para esta zona que aporte la tan ansiada nutrición en esta época del año que devuelva la elasticidad y minimice las arrugas de expresión.

7.- Exfoliar la piel

Los constantes cambios de temperatura provocan que se acumulen en la piel células muertas por lo que es importante que una vez a la semana se lleve a cabo una exfoliación suave fomentando el crecimiento de nuevo de la piel dejándola suave y sana.

8.- Es el momento de tratar la Couperosis (Rosácea)

En general es el momento de tratar todas las imperfecciones de la piel, pero la Couperosis o Rosácea o pequeñas venitas que se visualizan bajo la piel del rostro es, además de las manchas, es la otra patología cuyo momento idóneo de tratar es cuando hay pocas horas de luz solar. 

9.- Aumentar el consumo de vitaminas y antioxidantes

Para completar el cuidado de la piel, no hay que olvidar que en los meses fríos no se toman tantas frutas y verduras crudas por lo que disminuye el aporte diario de vitaminas y antioxidantes, precisamente cuando las necesidades son mayores (catarros, resfriados, estrés, etc.) por lo que es aconsejable suplementar nuestra dieta con un complejo vitamínico que supla esas carencias, nuestra piel lo agradecerá. 

10.- Beber los 2 litros de agua

Esos dos litros de agua al día, aunque haga frío y no se sude de forma evidente, ayudan a mantener las necesidades de agua del cuerpo, sobre todo con las calefacciones altas que resecan piel y mucosas. Las infusiones (de todo tipo) son una buena alternativa al agua sola.

Con este decálogo mejoraremos el cuidado de la piel para no sólo evitar los efectos perniciosos del frío si no, que además conseguiremos una piel más homogénea y luminosa.

Un complemento para el cuidado del rostro puede ser la revitalización facial con Factor de Crecimiento Epidérmico (FCE), un nuevo tratamiento que ayuda a recuperar la piel y mantenerla luminosa e hidratada desarrollado en el centro en el que trabaja la doctora López Marín para recuperar y regenerar las capas superficiales de la piel, devolviendo la hidratación y la tersura perdidas. Para ello se emplea FCE sintético cuya cadena de aminoácidos es similar al que se obtiene del plasma sanguíneo y cuya acción es estimular a las células epidérmicas de la piel, favoreciendo su reparación, mejorando la hidratación y elasticidad de la piel.