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La junta militar rebelde tenía hombres en la cúpula de Franco

ABC accede a documentos inéditos que revelan cómo el régimen franquista conoció al detalle la conspiración monárquica en 1948

MADRIDActualizado:

Según detectan los espías de Franco, el duque de Alba acelera la creación de una junta militar del Bloque en una reunión el 28 de marzo de 1948 en el Escorial. Allí otorgan plenos poderes al general Aranda para llevar adelante los proyectos, «especialmente la guerra de nervios y reclutamiento en el interior de España de las milicias antifranquistas». Son palabras mayores.

Al poco, el duque dará marcha atrás, detecta movimientos poco claros en el militar: se entera de que se ha reunido por su cuenta con el gobierno en el exilio y con antiguos brigadistas. Va por libre: «Hay otros generales», sugiere Jacobo Fitz-James. Sabe que Aranda viene de la extrema izquierda y ha sido autor de sabotajes contra el gobierno. «Alba sospecha que Aranda prepara un movimiento semicomunista amparado en la buena voluntad de los monárquicos», dice el espía, y subraya en rojo Franco.

El duque decide poner cerca de Aranda a los generales Kindelán, Bartoméu, Espinosa de los Monteros y al almirante Rocha para «que descubran lo que existe detrás de éste, de quien se sospecha prepara algo muy gordo contra el General Franco». Aranda, por su parte, rehúsa hablar con el duque. Nadie se fia de nadie, como en toda buena conspiración.

Pero estaban infiltrados. Si los espías conocían al dedillo los detalles de la conspiración, esta ya tiene gente en la cúpula, generales y oficiales en puestos muy sensibles. Dos de ellos en la Casa Militar del Jefe del Estado: coronel Arévalo y capitán Milans del Bosch. En la Casa Civil: el conde de Mendigorría, secretario del general Alfonso de Orleans. Uno en Gobernación: coronel Aceval, amigo personal del ministro y encargado de pedir clemencia para los conspiradores detenidos. Hay más nombres, por todos lados.

Las órdenes, a Aranda

En una reunión del 12 de abril en Estoril se terminan de perfilar los nombramientos de militares monárquicos en la junta militar. Serán los generales Bartomeu, Kindelán, Espinosa de los Monteros, Orleans, Tella y el almirante Rocha.

También se fija el enlace por el cual las órdenes serán transmitidas a Aranda como presidente de la junta militar. Beigbeder y Kindelán vicepresidentes. Sigue una lista enorme. La tarde del 27 de abril, con todos los acuerdos políticos suscritos, el duque de Alba se reúne con los militares que formarán la junta. Les comenta los nombramientos en los diferentes órganos y les pide obediencia a las órdenes de Aranda, que le llegarán del mando del «Comité Aliado» del Bloque.