Andoni Ortuzar (d), junto a Joseba Egibar
Andoni Ortuzar (d), junto a Joseba Egibar - EFE

El presidente del PNV promete ser «leal» al Gobierno de Sánchez si se avanza en el autogobierno vasco

Andoni Ortuzar ha dado comienzo al curso político con el tradicional acto de Zarauz

San SebastiánActualizado:

Había ausencias, lamentó Andoni Ortuzar, en el acto con el que el PNV daba esta tarde comienzo al nuevo curso político. Entre ellas, la del exportavoz del Gobierno catalán Jordi Turull, «hoy injustamente preso». Sí pudieron arropar al líder nacionalista otros dirigentes del PDeCAT, incluidos su presidente, David Bonvehí; y su vicepresidenta, Miriam Nogueras, que unieron fuerzas en el municipio guipuzcoano de Zarauz para reclamar la «inmediata puesta en libertad» de los políticos encarcelados. Fue la primera, pero no la única reivindicación del mandatario vizcaíno, que exigió al Gobierno estatal no solo el cumplimiento íntegro del Estatuto de Guernica, sino también su «implicación para que el autogobierno vasco avance». A cambio, prometió ser «leal» y ceder sus «votos» al PSOE en Madrid con el fin de que el gabinete de Pedro Sánchez pueda agotar la legislatura.

Cerca de medio millar de afiliados y simpatizantes del PNV se personaron la tarde de hoy en el Malecón de Zarauz, donde tanto Ortuzar como el líder de la formación en Guipúzcoa, Joseba Egibar, dieron a conocer su hoja de ruta para el próximo año. Un programa destinado a potenciar el autogobierno vasco «en una doble dimensión», explicó el presidente nacionalista. Una de ellas es la búsqueda del «nuevo estatus», un tema en el que a su juicio tanto el PSE como Podemos se han puesto «de perfil» en la ponencia de Autogobierno: «Nos hemos encontrado con un partido socialista que no se ha querido mojar —lamentó—. Han intentado desprestigiar nuestra propuesta acusándola de identitaria y no han entrado a hablar y a promover alternativas».

Quien sí se movió en la ponencia, añadió, fue la izquierda radical, que según Ortuzar hizo posible «un principio de acuerdo al que ahora hay que darle forma jurídica». De esta forma se refirió al pacto que PNV y EH Bildu cerraron en torno al preámbulo y al título preliminar del nuevo Estatuto, que hacían mención al derecho a decidir y a la existencia de una «Euskal Herria» conformada también por la Comunidad Autónoma de Navarra y el País Vasco francés. Pese a todo, el presidente nacionalista hizo hincapié en que ahora se abrirá una nueva oportunidad para que todos los grupos parlamentarios puedan hacer propuestas y planteamientos: «Es lo que pedimos: menos vetos, menos “esto es inconstitucional” o “esto es inviable jurídicamente” y más propuestas en positivo», aseveró.

Transferencias

Pero las reclamaciones de Ortuzar no solo iban enfocadas al futuro Estatuto, sino también al que continúa vigente después de 38 años: «Tiene bemoles, porque fuimos los primeros en aprobarlo pero los únicos que no lo han reformado», recordó. Casi cuatro décadas después, todavía no se ha logrado ejecutar todo lo estipulado en la norma autonómica. El debate sobre la transferencia de competencias al País Vasco sigue abierto, y es algo que a lo que el PNV le otorga la máxima prioridad. El dirigente vizcaíno fue más allá al considerar los traspasos un «acto de justicia» que el Gobierno de Pedro Sánchez debe llevar a cabo «de una vez por todas», pues a su juicio es también «una muestra de la veracidad o no de esa política de cambio que manifiesta a menudo».

«Somos conscientes de las complejas circunstancias políticas en Madrid -afirmó-. De las dificultades y trabas que va a tener que sortear el nuevo Ejecutivo, con una oposición peleando entre sí por ver quién es más de derechas». Por ello, Ortuzar se comprometió a ser «leal» al PSOE y a «garantizar» su aportación a la «necesaria estabilidad del Ejecutivo socialista» durante la presente legislatura. A cambio, los nacionalistas exigirán «la misma implicación» para que el autogobierno vasco «avance» y para cumplir con el Estatuto de Guernica, «porque es la Ley y hay que cumplirla». En definitiva, sentenció el nacionalista, «toca hablar, toca cruzarse papeles y propuestas, y toca negociar».