Aitor Esteban, portavoz del PNV en el Congreso
Aitor Esteban, portavoz del PNV en el Congreso - EFE

El PNV admite que solo con Bildu no podrá llevar el nuevo Estatuto al Congreso

Los nacionalistas cambian de estrategia y buscarán alcanzar un acuerdo «plural»

BilbaoActualizado:

Termina el parón estival, y con él la tregua que concedió el Gobierno vasco al PSOE antes de volver a abordar su agenda política. El traspaso de competencias marcará los tiempos del nuevo curso, en el que también se priorizarán aspectos como el acercamiento de presos de ETA, la reactivación económica y la inmigración. Pero el PNV tampoco aparca sus aspiraciones más nacionalistas, que quedaron plasmadas en el proyecto de nuevo Estatuto que acordó con EH Bildu en la ponencia de Autogobierno. Un texto que los soberanistas catalogaron de «histórico» pero que, por su excesiva ambición, tiene pocas posibilidades de ser aprobado en el Congreso de los Diputados.

Los representantes del PNV son conscientes de que su soledad en Madrid les impedirá sacar adelante su propuesta, que entre otras disposiciones establece que «Euskal Herria» es una «nación» con «identidad propia» y con derecho a decidir su estatus político . En el Parlamento vasco, a los de Ortuzar les bastó el apoyo de EH Bildu para aprobar el preámbulo y el título preliminar del nuevo Estatuto -con el visto bueno de Elkarrekin Podemos en materia social-. Una alianza que les es fructífera en Vitoria «pero no en Madrid», reconoció el pasado fin de semana el diputado nacionalista Aitor Esteban.

Si bien el PNV hablaba de llevar a cabo acuerdo transversales en la ponencia de Autogobierno, su postura fue en todo momento inflexible, lo cual cerró las puertas a PP, PSE y Elkarrekin Podemos. Seguir la misma estrategia en las Cortes Generales sería un acto «suicida», explicó en declaraciones a Europa Press el diputado nacionalista, que asume de que la «contestación sería tremenda». La nueva orden es la de alcanzar el pacto «más plural posible» para que desde Madrid «no se pongan pegas para poder llevarlo adelante».

«Esto es más complicado de lo que parece -añadió Esteban-. Por mí, declaraba la independencia mañana por la mañana y me quedaba más a gusto... Es lo que me apetecería y ya está. Pero es que vivo en el momento social que vivo, con las mayorías que vivo, y a las que un demócrata debe guardar todo el respeto».

Alarma presupuestaria

Al margen del debate que tendrá lugar en Madrid, el Gobierno vasco también deberá afrontar este ejercicio duros retos de puertas adentro. Entre ellos, la elaboración del proyecto de Presupuestos, que en el último bienio fue aprobado gracias a alianzas puntuales con el PP. Un acuerdo que corre el riesgo de no revalidarse el próximo año, sobre todo a raíz de las tensiones que surgieron entre ambas formaciones tras el apoyo de los nacionalistas a la moción de censura de Pedro Sánchez. Una alternativa sería pactar las Cuentas con los soberanistas, que sin embargo no venderán baratos sus votos.

Este mismo lunes, el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, consideró que un hipotético respaldo de su partido a los Presupuestos autonómicos sería algo «excepcional», aunque puso de relieve su «predisposición absoluta al diálogo». En Radio Euskadi, el dirigente independentista condicionó su respaldo a que el Ejecutivo vasco avance tanto en materia «soberanista» como en otras cuestiones como las pensiones, las violencia sexista y la inmigración.