Fachada del Palacio de Navarra, sede del Gobierno foral
Fachada del Palacio de Navarra, sede del Gobierno foral - Pablo Ojer
Elecciones Navarra

El recuento de votos que definirá el futuro del Gobierno de Navarra se podría alargar hasta mañana

La victoria entre Navarra Suma y el cuatripartito se decide en 24 votos de diferencia

PamplonaActualizado:

El recuento final de los votos de las mesas que el pasado domingo presentaron problemas no suele suponer ningún cambio en el reparto de escaños de los parlamentos autonómicos. Sin embargo, los 8.000 votos que quedan por contar en Navarra podrían marcar el futuro Gobierno de la Comunidad Foral.

Según ha adelantado hoy la portavoz del Gobierno de Navarra en funciones, María Solana, la conclusión del recuento podría retrasarse hasta mañana. De momento, hoy la Junta Electoral se encuentra reunida desde las 9 de la mañana y tienen previsto continuar el recuento hasta las 20:30 horas. En caso de que para esa hora no hubieran concluido, se continuaría el recuento mañana por la tarde.

Los 8.000 votos que quedan por contabilizar proceden de las 17 mesas que el domingo presentaron algún problema (6.534 votos) y el voto extranjero, que fue solicitado por 1.611 navarros. Aunque la cantidad de votos suponen tan solo alrededor del 2% del total de votos emitidos, es de gran trascendencia, ya que puede marcar las posibilidades existentes para el futuro Gobierno de Navarra.

Bastaría que, en el cómputo de los 8.000 votos, la coalición Navarra Suma obtuviera 24 apoyos más que Bildu para que el octavo escaño que se le asignó a la formación abertzale el pasado domingo pasara a manos de los constitucionalistas.

La transcendencia de este cambio supondría que Navarra Suma habría conseguido un escaño más que la suma de los partidos que conforman el actual cuatripartito. Es decir, Navarra Suma tendría 20 escaños mientras que la suma de Geroa Bai, Bildu, Podemos e Izquierda Ezkerra alcanzarían los 19 escaños.

De esta forma, una posible abstención de los socialistas daría el Gobierno de Navarra a la plataforma Navarra Suma, ya que sumaría un escaño más que los nacionalistas. En caso de que los constitucionalistas no obtuvieran esos 24 votos más y el escaño se quedara en Bildu, la abstención de los socialistas daría el Gobierno al cuatripartito.

Nueva opción

Aunque la secretaria general de los socialistas navarros, María Chivite, ha dicho por activa y por pasiva que sus votos no darían la presidencia al candidato de Navarra Suma, Javier Esparza, el cambio de ese último escaño abriría las puertas a facilitar ese Ejecutivo constitucionalista sin necesidad de que el PSN dé su respaldo expreso.

Además, hay que tener en cuenta que las negociaciones sobre el próximo Gobierno de Navarra pueden estar influenciadas por las necesidades del PSOE en otras comunidades autónomas. No hay que olvidar que Navarra Suma está formada por un partido regionalista, UPN, pero también por dos partidos nacionales, PP y Ciudadanos y la formación naranja puede ser clave para que los socialistas se hagan con el poder en distintas regiones españolas y Navarra podría una carta más dentro de esa baraja.

Si Bildu pierde ese octavo escaño, se descartaría por completo la continuidad del cuatripartito y para arrebatar el Gobierno de Navarra a Navarra Suma sólo serviría la abstención de Bildu o el apoyo expreso a una investidura de María Chivite como presidenta del Gobierno de Navarra.