Sara Hernández (izquierda) y Mónica Cerdá
Sara Hernández (izquierda) y Mónica Cerdá - ABC
Getafe

Sara Hernández, a una edil: «Vamos a acabar con tu reputación, si no tienes trapos sucios, los inventamos»

La alcaldesa de Getafe encerró tres horas a una concejal para que renunciara a su acta

MADRID Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

«Vamos a acabar con tu reputación política, a sacarte todos los trapos sucios; si no los tienes, los inventamos». Así amenazó, presuntamente, la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, a una edil de su propio grupo municipal (PSOE), Mónica Cerdá, para que renunciase a su acta de concejal. La intimidación, según ha explicado a ABC el abogado de la acusación, está recogida en la denuncia interpuesta por Cerdá contra la también líder del PSOE-M.

Como informó ayer este periódico, en el supuesto episodio, ocurrido el jueves, también participó la mano derecha de la regidora, Cristina González, igualmente denunciada e investigada por su presunta implicación en el caso Aparcamientos. Ambas comparecerán el próximo martes en el Juzgado número 3 de Getafe en un juicio por delito leve –antes de faltas– por presuntas amenazas y coacciones.

El detonante en el conflicto abierto entre la alcaldesa y su concejal remite a la reestructuración que la primera hizo en su Gobierno en Semana Santa. El 22 de marzo desnudó la responsabilidad de Cerdá en el Consistorio de un plumazo, despojándola de sus competencias en las empresas públicas Gisa y Alef y en las concejalías de Empleo y Desarrollo Económico, recolocándola en su defecto al frente de áreas menos influyentes e importantes, como son Juventud y Salud y la nueva área de Transparencia y Calidad.

Mantener el acta

Según su versión, la edil trasladó su negativa a formar parte del Gobierno local, pero con la intención de mantener su acta y, en todo caso, permanecer dentro de la formación socialista en el Ayuntamiento. Manifestó su «total desacuerdo y oposición a todas las razones» que existían tras esa remodelación, consideradas como una vuelta a las políticas de Pedro Castro en el municipio, y notificó su postura a la alcaldesa un día después del anuncio de la reorganización. Después hizo lo propio ante la Junta de Gobierno y la Ejecutiva del PSOE en Getafe. El partido, sin embargo, no aceptó su posición.

El grupo municipal socialista anunció el jueves la dimisión de su concejal sin aludir en ningún caso a esta cuestión, limitándose a argumentar que lo hacía «por motivos personales». No obstante, ese mismo día, Mónica Cerdá presentaba una denuncia por una supuesta coacción para firmar su renuncia al acta de concejal. Según ha explicado a ABC su abogado, fue encerrada en un despacho durante tres horas y fue convencida, principalmente, «bajo chantaje emocional».

«Todo o nada»

Esta misma fuente asegura que Sara Hernández y Cristina González amenazaron a Cerdá con «acabar con su reputación y su carrera política si no accedía a dejar el acta» según lo ordenado. Las indicaciones eran claras: «todo o nada»; es decir, o aceptaba las nuevas atribuciones en el Gobierno local o quedaba fuera completamente. Nunca como concejal, tal y como pretendía la presunta coaccionada.

Añade este testimonio que, en el caso de que no atendiera sus pretensiones, «la arrinconarían y sacarían información política comprometida sobre ella». En este punto, la edil se defendió y dijo que no tenía nada que pudiera trascender, pero la respuesta fue aún más sorprendente: «Si no lo tienes da igual, lo inventaremos».

Por todo ello, Cerdá entiende que su renuncia está viciada y, por tanto, «no tiene efecto». Además de su denuncia en la comisaría de Getafe, la representación legal de la concejal indicó a este diario que se ha elevado un escrito al secretario del Pleno del Ayuntamiento del municipio para «dejarla sin efectos», ya que «no tiene validez hasta que no tiene el acuerdo del Pleno». Fuentes cercanas a Mónica Cerdá destacaron que nadie en el PSOE ha intentado ponerse en contacto con ellos. Como el día anterior, tampoco atendieron la llamada de este periódico.