Un autobús de la EMT junto al Palacio de Cibeles
Un autobús de la EMT junto al Palacio de Cibeles - Óscar del Pozo

La EMT denuncia, sin pruebas, espionaje en cuatro ordenadores y un móvil

El Consistorio cambia su versión para justificar un contrato de ciberseguridad

MadridActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid dijo ayer que ha mejorado la percepción de la ciudadanía en cuestiones como la transparencia del equipo de Gobierno de Manuela Carmena. Esta cualidad no es la que caracteriza al Área de Medio Ambiente y Movilidad que dirige Inés Sabanés con todo aquello que tenga que ver con el caso Bicimad, que ha acabado con una comisión de investigación y el asunto en los tribunales. Desde Cibeles se comunicó ayer que la EMT había denunciado ante la Justicia un posible caso de espionaje a su sistema informático. Este fallo detectado en la red ocurrió el 25 de enero, supuestamente, «para adquirir información de forma fraudulenta». Este diario ha solicitado el número de juzgado en el que se ha interpuesto la denuncia o el propio documento, pero se han negado a dar la información.

El Consistorio se ha referido a la denuncia por espionaje después de que el PP pidiera el miércoles a la comisión de investigación de Bicimad la suspensión del contrato de ciberseguridad para que no se pierda «información» sobre el caso. ABC publicó la licitación del contrato la semana pasada. La EMT buscaba un ingeniero informático o de telecomunicaciones para auditar cuatro ordenadores y un teléfono móvil y capturar el tráfico de estos equipos, identificar cualquier proceso malicioso, el registro, así como la identificación y análisis de conexiones con otros ordenadores. Rita Maestre dijo el día en que se conoció la información: «Todas las empresas tienen mecanismos y herramientas de control de seguridad internos y en esa clave se inscribe este contrato». No mencionó entonces la denuncia ni ataque de espionaje, conocido como «phishing».

«Comprobar la seguridad»

Este servicio, por 8.000 euros, se adjudicó a la empresa vasca Integrated Technology Systems S. L. el pasado 15 de febrero, aunque esta sociedad ya trabaja para el Ayuntamiento madrileño hasta 2020. En febrero de 2016 le entregó otro contrato por 119.255 euros para la adquisición, implantación, mantenimiento y soporte de una plataforma de protección «antimalware» para los servidores, puestos cliente y dispositivos móviles de la EMT.

Ayer en rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno no se ofrecieron más detalles sobre el contrato de los espías. «Hay que realizar una serie de investigaciones y esclarecer estos extremos. De momento no hay ninguna información adicional», se limitó a decir el delegado de Participación Ciudadana, Pablo Soto.

La versión que se ofreció mediante comunicado fue que la EMT pretende así «descartar el uso de software malicioso o de intentos fraudulentos de acceso». «El contrato servirá para comprobar la seguridad de equipos informáticos de la EMT y analizar si determinados equipos han sido o siguen siendo objeto de software malicioso o de conexiones no autorizadas o sospechosas que puedan haber eludido los sistemas de seguridad informática implantados en la EMT tras el ataque».

El Ayuntamiento continúa sin poner nombre a qué es lo que buscaban esos supuestos espías y evita relacionar el contrato con Bicimad. Éste se licita seis días después de aprobarse la comisión de investigación y tras la querella judicial del PP por la compra del servicio.