IGNACIO GIL

Cirugía de precisión en la operación Canalejas para su apertura en 2019

El complejo, que integra siete edificios de épocas y estilos distintos, albergará el primer hotel Four Seasons, una gran galería comercial y 22 viviendas de lujo

MADRIDActualizado:

Cómo cuadrar los diferentes usos del futuroCentro Canalejasen siete edificios de épocas, estilos y estructuras distintas con el «handicap» añadido de mantener la fachada y las 16.700 piezas ornamentales protegidas por Patrimonio. Este era el gran reto al que se enfrentaron los arquitectos del Estudio Lamela, que dirigen el proyecto promovido por el Grupo Villar Mir, OHL Desarrollos y Mohari Limited. Para resolver este cubo de Rubik de la ingeniería, había que ensamblar las 200 habitaciones del primer Hotel Four Seasons de España, una galería comercial de 15.000 metros cuadrados, 22 viviendas de lujo y un aparcamiento subterráneo para 400 plazas en fincas que se encontraban en desuso desde hacía 15 años.

La operación Canalejas implicaba la remodelación de siete edificios históricos, algunos de principios del siglo XX, situados en la confluencia del triángulo que forman la Puerta del Sol, las calles de Alcalá y Sevilla. La que es considerada la intervención urbanística más importante de las últimas décadas culminará a principios de 2019. En ella se han invertido 525 millones de euros, 7 de ellos sólo dedicados a la restauración de los elementos protegidos por ser Bien de Interés Cultural (BIC). Entre la construcción y explotación del complejo se generarán, sumados los empleos directos e indirectos, 4.800 puestos de trabajo.

Las vistas desde el futuro restaurante del hotel Four Seasons
Las vistas desde el futuro restaurante del hotel Four Seasons - IGNACIO GIL

Documentalistas y artesanos españoles han intervenido en la labor de conservación de capiteles, celosías, cenefas, herrajes, vidrieras, mármoles y carpintería. Además, durante todo el proceso, se implementó un sistema topográfico que controlaba por láser los posibles movimientos de la fachada y del túnel de la línea 2 de Metro, que pasa a pocos metros del complejo. «Nunca se había hecho en España y pocas veces en el mundo un plan de protección tan exhaustivo», explicó ayer Carlos Lamela, que aspira a que este eje a un paso del «Kilómetro 0» de la capital se convierta en «el buque insignia del nuevo Madrid».

Suite real en el antiguo casino

De estos edificios se conservarán también espacios tan singulares como el antiguo patio de operaciones del Banco Español de Crédito, que se transformará en el «lobby» del hotel, con 600 metros cuadrados. O la que fue la sala del lectura del Casino de Madrid, que se reconvertirá en la «suite real» del hotel, con una extensión de 400 metros cuadrados, con espacio para cocina, despacho y gimnasio privado. El resto de habitaciones serán a dos alturas y tendrán más de 45 metros cuadrados.

Las áreas comunes del hotel de cinco estrellas sumarán 4.200 metros cuadrados. Solo el spa ocupará 1.560 metros cuadrados. Las salas de reuniones se extenderán por 1.215 metros cuadrados. También contará con el salón de banquete más grande de Madrid, con 600 metros cuadrados y aforo para 500 comensales. El restaurante de la primera planta ocupará 400 metros cuadrados y el de la séptima planta, otros 425. Éste será uno de los grandes atractivos del hotel, ya que está situado tras el reloj de Canalejas, en la «proa» del complejo, y desde él se podrá observar Madrid a la altura de las cuadrigas de los tejados.

Una de las habitaciones del hotel, aún en construcción
Una de las habitaciones del hotel, aún en construcción - IGNACIO GIL

«Va a suponer un antes y un después, no sólo para la zona de impacto directa del complejo, sino también para todo el centro», ya que, según arguyó Lamela, será el mayor desarrollo de un hotel de lujo. «Es el último gran establecimiento que se inaugura en Madrid en muchos años; el anterior fue el Villamagna, que se abrió antes de la democracia», apuntó el arquitecto, que recordó que este proyecto es el último que pudo idear con su padre, Antonio Lamela, fallecido el pasado 1 de abril.

Entre la quinta y la octava planta se situarán 22 viviendas de lujo de 1, 2 y 3 habitaciones, que tendrán entre 180 y 700 metros cuadrados. El precio de salida de estos pisos parte de los 13.000 euros el metro cuadrado. «Aunque aún no se ha comenzado la promoción de las viviendas, ya se han interesado particulares nacionales y extranjeros, especialmente, suramericanos», indicó el responsable de OHL Desarrollos, Francisco J. Meliá. Éstas serán las primeras residencias de la capital cuyos inquilinos podrán disfrutar al mismo tiempo de los servicios comunes del Hotel Four Seasons. Estas casas, que serán domóticas, utilizarán la energía geotérmica para mantener la temperatura en las habitaciones.

Un mercado de San Miguel

Mantener la identidad de los edificios e integrar lo antiguo y lo contemporáneo en un mismo espacio. Ese era el objetivo también al diseñar la galería comercial entre las plantas -1, Bajo y 1º. En la primera planta bajo rasante se desplegará la zona gastronómica, similar al conocido Mercado de San Miguel. En las otras dos alturas se situarán medio centenar de tiendas de moda. «No existe una galería en el centro de Madrid con marcas premium. Queremos que las firmas de la Milla de Oro abran una segunda tienda aquí», expresó Meliá, que subrayó que otras capitales como Londres o París tienen más de una decena de establecimientos de este tipo.

El aparcamiento, que se instalará en los sótanos -2, -3 y -4, contará con 400 plazas y será clave para la reordenación del entorno urbano. Tendrá puntos de recarga eléctrica y mejorará el acceso y la regulación del transporte público. Las obras en las calles aledañas, que llevará a cabo el Ayuntamiento, pondrán el broche de oro a un proyecto que aspira a ser el «estandarte de la Marca Madrid».