Una cámara de videovigilancia en la plaza de Lavapiés
Una cámara de videovigilancia en la plaza de Lavapiés - GUILLERMO NAVARRO

Almeida renovará las cámaras de vigilancia de Lavapiés y Montera

El primer lote de 10 millones de euros irá también a la compra de vehículos para Policía y Bomberos

MADRIDActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid va a dotar con un primer paquete de 10 millones de euros a los servicios de emergencias de la capital. Una de las novedades será la renovación de las cámaras de videovigilancia de Lavapiés y Montera, dos de las zonas del centro más victimizadas por la delincuencia y la prostitución. El presupuesto se enmarca dentro de las Inversiones Financieramente Sostenibles (IFS) y las actuaciones se llevarán a cabo en 2020, indicaron fuentes del Área de Emergencias y Seguridad, que dirige Inmaculada Sanz (PP).

En el capítulo de Bomberos municipales, destaca la adquisición de nuevos vehículos por importe de 2,85 millones de euros. Serán furgones de búsqueda cinológica, técnica, detección, de múltiples víctimas (tres vehículos), y de vestuario y descontaminación (cuatro); así como furgonetas logísticas (cuatro) y remolques espumógenos (seis). De este modo se pretende aminorar el tiempo de respuesta y lograr una mejor preparación en caso de ataques radiológicos, biológicos, químicos o nucleares (NRBQ).

Otros 725.000 euros serán para reformar y reponer vehículos ya existentes y también se adquirirá mobiliario para los nuevos espacios de formación, con equipos de comunicaciones y material de rescate en altura.

El próximo otoño

Como ya ha informado este periódico, el proyecto de cámaras en Tetuán y Puente de Vallecas ya ha tenido el visto bueno del Pleno y de la Junta de Gobierno, tras el parón de dos años decretado por la anterior Corporación. Se espera que funcionen en otoño de 2020 «o incluso antes» señalan en Seguridad. El Gobierno de Martínez-Almeida gastará 1,5 millones en esos dispositivos; pero, además, renovará los ya existentes en zonas como Montera (65.000 euros) y Lavapiés (170.000 euros): «Las actuales son antiguas y su tecnología dificulta su permanencia en el sistema de gestión integrado».

En la zona de Lavapiés se pusieron en marcha 48 de estos dispositivos, tras las propias reclamaciones de los vecinos de la zona y el visto bueno reglamentario de la Comisión de Videovigilancia. En sus inicios, llegaron a detectar el 26% de los incidentes registrados en el barrio, un total de 4.016; sin embargo, no tardaron en quedarse viejas y muchas de ellas inutilizables. Se trata de una de las zonas de mayor venta callejera de droga de toda la capital, coinciden fuentes policiales.

En el entorno de Montera, Red de San Luis, Callao y plaza de Santa María Torres Acosta (plaza de la Luna), se pusieron en marcha 31, y también están en mal estado.

Por otra parte, el Consistorio comprará 60 motocicletas «scooter», por 800.000 euros. La mitad serán camufladas, para realizar patrullas de paisano y prestar servicio de escolta; las otras, eléctricas, se destinarán a las unidades integrales de los distritos. En este capítulo de Policía Municipal también se renovarán mobiliario y enseres (325.000 euros); habrá nuevas señalizaciones (vallas de contención, conos y señales portátiles), por unos 240.000 euros; así como bicicletas para los parques de educación vial (15.000). Finalmente, habrá 300.000 euros para equipos de un proyecto de seguridad digital integral, licencias de «software» y herramientas de análisis forense.

La concejal Inmaculada Sanz también ha incluido en ese primer paquete de IFS para su área la compra de siete turismos híbridos de emergencias y siete motos para el Samur-Protección Civil, que saldrán por 260.000 euros. Además, se instalarán nuevos sistemas de videovigilancia y seguridad integral en la sede central y en las bases del servicio (170.000 euros).

El paquete lo completan hospitales de campaña, material NRBQ, respiradores de transporte (300.000) y un sistema de vídeo tipo mochila, con cámara y equipo de comunicaciones, para su uso en lugares con aglomeraciones de poersonas. Con un coste de 60.000 euros, permite conocer cuánta gente y el estado de las vías de evacuación para controlar aforos y evitar avalanchas.