La antigua discoteca (tras las lonas verdes), apura los trabajos para estar lista el 31 de diciembre
La antigua discoteca (tras las lonas verdes), apura los trabajos para estar lista el 31 de diciembre - ISABEL PERMUY

Adif amenaza a Flores: «Cerraremos Macumba si reabres con una fiesta»

La propietaria de las instalaciones envía dos cartas a los gestores donde advierte de que, por contrato, no se puede celebrar la sesión de Nochevieja

MadridActualizado:

La fiesta gay «inShock!» de Nochevieja de Miguel Miguel Ángel Flores, con la que pretende reabrir la antigua discoteca Macumba de Chamartín, le puede costar muy caro a él, principal imputado de la tragedia del Madrid Arena y a la empresa para la que trabaja: el Grupo valenciano Alonso.

La dueña del recinto, de titularidad estatal, es el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), entidad que depende del Ministerio de Fomento. Fuentes de este organismo explicaron ayer a ABC, tajantes, que rescindirán el contrato con la empresa adjudicataria si incumple el pliego de condiciones firmado en abril de 2014. Este explicita claramente la prohibición de explotar las instalaciones como sala de fiestas, discoteca o similar. Con tal fin, Adif cambió el uso de todos los espacios situados en la planta superior de la estación de Chamartín (9.200 m2), incluido Macumba, que gestiona la misma compañía a través de la mercantil Eurotransac por un periodo de quince años.

La pelota, en su tejado

Para más «inri», el citado organismo público ha remitido al Grupo Alonso, al menos, dos cartas –la última, ayer mismo– tras tener conocimiento de la publicidad que de «inShock!» realizan en internet. «Participarán reconocidos Dj de música electrónica. Hemos preparado la mejor fiesta en la mejor sala, un nuevo concepto de discoteca con una superficie de más de 1.600 metros cuadrados», recalcan. Y también el precio de la venta anticipada: 55 euros. En las misivas le advierten de las actividades que están excluidas en el contrato que ambas partes rubricaron en su día, sin que, por el momento hayan recibido respuesta. «No podemos cancelar el contrato antes de que se produzca una vulneración. Estamos a la espera de lo que nos diga el promotor». Un promotor que era uno de los socios que patrocinaba los eventos de Flores cuando se le consideraba el gurú de la noche madrileña y Macumba era su buque insignia. La pelota parece estar en el tejado del Grupo Alonso y del empresario de la fiesta mortal de Halloween, que ejerce de coordinador de desarrollo para los promotores pues la nueva Ley de Espectáculos le impide estar al frente de una empresa, al estar imputado en un proceso judicial en el que perdieron la vida cinco jóvenes en una avalancha humana.

Cláusulas

Entre las causas de la rescisión del contrato, además de la citada, cabe añadir, la falta de pago de la renta; la de prestación del depósito o fianza; la de de cobertura en el seguro que debe suscribir la entidad adjudicataria; la realización en el local de actividades peligrosas, molestas e ilícitas; la imposición de una sanción administrativa grave en relación con la actividad que se desarrolle en el local; el subarriendo, cesión o traspasos consentidos; la realización de daños dolosos al local; no llevar a cabo las obras en el plazo estipulado; la admisión a trámite de un expediente de suspensión de pagos, o la finalización, denegación o retirada de licencias administrativas.

A todo ello, cabe destacar que Macumba, a la que ahora se denomina LAB Madrid Exposiciones y Eventos Urbanos (MEEU), carece de licencia de funcionamiento como discoteca. La perdió con el cierre de la sala, hace unos tres años, cuando echó el cerrojazo tras desahuciar a Flores, que se resistía a abandonar el recinto. Por ello, Adif recuerda que, además, tendrían que pedirla una adecuada a su uso al Ayuntamiento de Madrid, un extremo que desconocen.

Todo esto se veía venir, dado que en unas conversaciones grabadas por la policía a Flores el 1 de julio de 2013 por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), este ya aludía a la apertura de Macumba. «No lo haré yo, pero ya te digo quién lo hará, ¿vale?», en referencia al Grupo Alonso. Que, finalmente, lo consiga o no es cuestión también del Consistorio, que algo tendría que hacer o decidir en este embrollo.