Mguel Ángel Escotet presidente de Afundación y, rector presidente del Instituto de Educación Superior Intercontinental de la Empresa (Ieside)
Mguel Ángel Escotet presidente de Afundación y, rector presidente del Instituto de Educación Superior Intercontinental de la Empresa (Ieside) - IAGO LÓPEZ
Enseñanza

La universidad privada de Abanca deberá redirigir a becas un 15% de sus ingresos anuales

La institución, con campus en La Coruña y Vigo, impartirá inicialmente cuatro grados, cuatro másteres y dos programas de doctoramiento

SantiagoActualizado:

La llamada a convertirse en la primera universidad privada de Galicia coge forma. El proyecto de Universidad Intercontinental de la Empresa (UIE)presentado formalmente a finales de 2018 por la obra social de Abanca ya cuenta con un borrador de ley de reconocimiento difundido por el Gobierno gallego a través del portal de transparencia y abierto a alegaciones hasta el 30 de este mes. Según el articulado del anteproyecto, la insitutición docente tendrá su sede en Santiago y se articulará en dos campus interconectados, emplazados en La Coruña y Vigo, sede, esta última, del Instituto de Educación Intercontinental de la Empresa (Ieside), semilla de este salto cualitativo en la actividad docente de Afundación y, en la actualidad, adscrito a la Universidad de Vigo. La desadscripción de la universidad pública es precisamente uno de los extremos regulados en el anteproyecto: la situación actual se mantendrá hasta el inicio de actividad de la nueva universidad de Abanca y, en todo caso, se deberá respetar el derecho del alumnado que ya esté cursando estudios en el Ieside a finalizar su titulación y obtener el correspondiente título de la Universidad de Vigo. Hasta la fecha, el instituto imparte estudios oficiales de grado en Administración y Dirección de Empresas y el máster universitario en Dirección y Administración de Empresas, además de títulos propios e interinstitucionales.

La nueva institución de Abanca, que según la previsión de sus promotores estaría en condiciones de empezar a operar en el próximo curso 2020-2021, arrancará con una oferta académica compuesta por cuatro grados, cuatro másteres universitarios y dos programas de doctoramiento, atendiendo a uno de los requerimientos previstos en la legislación que exige un estructura mínima de «ocho títulos de carácter oficial de los cuales como mínimo cuatro serán grados universitarios y dos programas de doctorado». Junto a la exigencia de no duplicar la oferta existente y complementar el mapa de titulaciones preexistente, la normativa obliga a las nuevas instituciones a abarcar, como mínimo, dos ramas de conocimiento, que, en el caso de la UIE, se concretan en Ciencias Sociales y Jurídicas e Ingeniería y Arquitectura. El proyecto se ajusta también a los requerimientos de estructura de centros, organizando su docencia en un Instituto Universitario de Administración de Empresas y Derecho, Instituto Universitario de Ingeniería y Tecnología Empresarial e Instituto Universitario de Investigación.

En cuanto a los requisitos de acceso, el anteproyecto articulado desde la Consellería de Educación establece que la UIE revertirá el 15% de sus ingresos totales anuales en un sistema de becas y ayudas al estudio en consideración del expediente académico y las circunstancias personales y familiares de los estudiantes.

El nuevo mapa universitario resultante del reconocimiento de la nueva institución, prevé el texto, no tendrá incidencia en la dotación presupuestaria del Plan Gallego de Financiación Universitaria y los gastos derivados serán atendidos «con los medios personales y materiales de la Universidad Intercontinental de la Empresa».

El borrador reconoce así a la UIE como universidad acreditada en el Sistema Universitario de Galicia para impartir enseñanzas dirigidas a la obtención de títulos oficiales con validez en todo el territorio nacional. Una vez finalizado el periodo de exposición pública, y aprobado el borrador por el Consello de la Xunta deberá solicitar autorización para el inicio de las actividades académicas. Si dicha solicitud no se produjese en el plazo de cinco años, el reconocimiento decaería.