Cupones de la ONCE en una imagen de archivo
Cupones de la ONCE en una imagen de archivo - ROLDÁN SERRANO
Estafa

Timada con 10 cupones: espera cobrar parte del premio y acaban llevándose sus ahorros

Un hombre que se hizo pasar por analfabeto y su cómplice, una supuesta espontánea, engañaron a la víctima para que mostrase sus bienes como garantía de que era de fiar. La Fiscalía pide 5 años de cárcel para cada uno de los acusados

SantiagoActualizado:

Lo que interpretó como una oportunidad para ganar dinero se convirtió en una estafa que le arrebató sus ahorros. Era un martes a primera hora de la mañana de finales de agosto de 2017 y la denunciante caminaba por el centro de Santiago de Compostela cuando se topó con un hombre que le pidió ayuda para encontrar una delegación de la ONCE en la que poder cobrar sus cupones premiados. Haciendo uso de la picaresca, el acusado se presentó como una persona que no sabía leer ni escribir y que por ello temía no saber realizar con acierto las gestiones o resultar engañado. En ese momento, siempre según el escrito de acusación de la Fiscalía, entró en escena la segunda acusada, ofreciendo su colaboración y realizando desde su móvil una falsa llamada a la ONCE en la que, presuntamente, el interlocutor le comunicaba que cada uno de los cupones que portaba el hombre estaba premiado con 35.000 euros. Para dar credibilidad a su historia, pasó el teléfono a la perjudicada, para que fuese informada directamente por un simulado portavoz de ONCE del premio correspondiente a los boletos.

Con el anzuelo echado, la acusada activó la segunda parte del plan, proponiendo al supuesto dueño de los boletos que se dejase ayudar por las dos mujeres a cambio de una parte del premio. Y es entonces cuando el acusado solicita que, como prueba de que pueden ser personas de fiar, las dos colaboradoras le muestren que tienen recursos. La acusada enseña en ese momento «un sobre supuestamente con dinero y joyas», y la perjudicada, que no lleva dinero ni bienes encima, accede a que los dos acusados la acompañen a su domicilio, en la localidad de Santa Comba, a 30 kilómetros de la capital gallega.

Los tres viajan en el coche de la acusada hasta la vivienda, donde la víctima les enseña «todos sus ahorros, consistentes en 68.000 euros». Con ellos encima, regresan a Santiago, pero los acusados detienen el vehículo a la altura de un bar, pidiéndole a la perjudicada que baje a comprar un bocadillo «y que, para ir más rápido, deje el bolso en el vehículo». En ese momento, huyen, llevándose consigo los ahorros de la víctima, su documentación, las llaves de su domicilio y su teléfono móvil.

Los dos acusados se sentarán este jueves en el banquillo de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de La Coruña, con sede en Santiago. La Fiscalía califica los hechos narrados como un delito de estafa por el que pide cinco años de cárcel, así como la indemnización en 68.252,68 euros a la perjudicada.