Alberto Núñez Feijóo, el jueves, en el arranque de la campaña del PPdeG
Alberto Núñez Feijóo, el jueves, en el arranque de la campaña del PPdeG - EFE
ELECCIONES

Los populares piden unión y los socialistas, enfriar la euforia, en el arranque de la campaña en Galicia

La pegada de carteles marca el inicio de una campaña que apunta a resultar decisiva

SANTIAGOActualizado:

«El voto de los gallegos tiene que ser más decisivo para España que el voto de Batasuna-Bildu, de Puigdemont o de ERC para Pedro Sánchez». Contundente, Alberto Núñez Feijóo encabezó ayer en La Coruña, con la tradicional pegada de carteles, el arranque de la campaña del PPdeG. Una campaña que se presenta decisiva. Feijóo incidió en los ejes que han caracterizado sus intervenciones en precampaña y que marcarán la próxima quincena: unión del voto de centro-derecha en el PP como única alternativa viable al PSOE, frente a una disgregación que solo servirá para mantener a Sánchez en La Moncloa.

Feijóo, que hoy hará doblete en A Rúa y Pontevedra, pidió el voto para el PP como el partido que le interesa a Galicia, quiere lo mejor para una España unida y carece de las ataduras del resto de formaciones, ya sea encarnadas en sus socios -independentistas catalanes y vascos- o por su nulo interés en la comunidad autónoma -falta de propuestas en Ciudadanos, Vox colocando como candidata a la tía de Santiago Abascal-.

Arropado por Marta González y Miguel Lorenzo, candidatos al Congreso y Senado, respectivamente, y el presidente provincial, Diego Calvo, Feijóo incidió en que el PP es la única alternativa «con solidez, libre de imposiciones, estable» a un Pedro Sánchez que ha demostrado que es capaz de cruzar todas las líneas rojas para aferrarse al poder.

Saben Feijóo y el resto del PPdeG que la clave pasa por atenuar la atomización del voto en el centro-derecha, que las peculiaridades de la Ley D’Hont les priven de escaños que ni siquiera acabarían en posesión de Ciudadanos o Vox. Por eso, recordó Feijóo que «todos los votos tienen que convertirse en escaño, y por eso tenemos que unirnos en las urnas».

Unión: un término que se escuchará a menudo en labios de Feijóo en los próximos días, y en el que no escatimó en alusiones ayer. Porque, proclamó, «si nos unimos en el PP, a España le irá mejor, como nos fue en Galicia; si nos dividimos, solo le irá mejor a Pedro Sánchez». Y esto, apuntaló, «no es bueno ni para los gallegos ni para el resto de los españoles».

«No nos confiemos»

La izquierda se concentró casi al completo en Santiago. El secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero, aplicó el freno de mano: encaran la campaña con «ilusión» y «fuerza», afirmó, pero no quieren llevarse un «susto» como en Andalucía. Caballero apeló a una «movilización masiva» con un expresivo «no nos confiemos», y aseguró que solo los socialistas pueden impedir la irrupción de la ultraderecha. Aprovechó el jefe de los socialistas gallegos para ensalzar las políticas sociales de Sánchez «frente a las mentiras del PP y de Feijóo».

Segura de la «remontada» porque percibe un «torrente de simpatía», Ana Pontón, líder del BNG, prometió ejercer de «freno» a la «derechona carca» y «españolista» que «pretende llevarnos al pasado». «No queremos otros cuatro años de sombra», proclamó; podía sonar a deseo para su partido, pero se refería a Galicia.

El portavoz de En Marea, Luís Villares, presumió de pedigrí al reivindicar su vínculo con el 15-M, e insistió en repartir alusiones veladas a los escindidos de su proyecto, En Común-Unidas Podemos -que se desplazaron a Vigo-, al defender la coherencia como su «mayor aval». También desde La Coruña, la candidata provincial al Congreso de Ciudadanos, Marta Rivera, retó al PP: «Llevamos años de resignación y años de relegación y de complacencia».