Manifestación de los trabajadores de las industrias electrointensivas gallegas celebrada en Santiago
Manifestación de los trabajadores de las industrias electrointensivas gallegas celebrada en Santiago - MIGUEL MUÑIZ
INDUSTRIA ELECTROINTENSIVA

Nuevo revés para el futuro de Alcoa

El conselleiro Francisco Conde acusa al Gobierno de «faltar a su palabra» al no dejarla ir a la puja de interrumpibilidad. El Ejecutivo de Pedro Sánchez había prometido que las plantas de La Coruña y Avilés acudirían a la subasta

SantiagoActualizado:

El peor escenario posible. Este es, en palabras del conselleiro de Economía, Francisco Conde, al que se enfrentan los trabajadores de la planta de Alcoa en La Coruña y Avilés. En un mes se cierra el plazo ofrecido por la multinacional estadounidense del aluminio para que un inversor compre las fábricas y evite los despidos. Pero los incentivos públicos para rebajar los elevados costes energéticos siguen desaparecidos. Esta semana las expectativas de la plantilla sufrían un nuevo revés. La planta coruñesa no podrá acceder finalmente a las ayudas de la subasta de interrumpibilidad, pese a que el Gobierno central se había comprometido a ello.

Antes de participar en un acto en La Coruña, el titular de Economía de la Xunta, informa Ep, acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de «faltar a su palabra». Lo hizo en dos ocasiones, apuntó el conselleiro. Primero prometiendo que el estatuto para los consumidores electrointensivos estaría aprobado antes de las generales. Y ahora cuando dijo que Alcoa «podría participar en la subasta».

La puja ha sido en los últimos años el principal sistema para compensar a las industrias electrointensivas por ofrecer el servicio de interrumpibilidad. En los periodos en que la demanda de electricidad es muy alta estas fábricas tienen que reducir drásticamente su consumo para permitir que la luz llegue a todos los hogares. A cambio reciben pagos millonarios. En marzo pasado surgían las primeras dudas acerca de si las factorías de La Coruña y Avilés —que habían dejado de producir metal el mes anterior y por lo tanto de necesitar grandes cantidades de energía— podrían acudir a la próxima subasta. El jueves 21 se pronunciaba Miguel Duvison, director general de Operación de Red Eléctrica de España (REE), el ente que organiza las subastas por encargo del Ministerio de Transición Ecológica. Duvison lo tenía claro. Al dejar de prestar el servicio de interrumpibilidad, Alcoa no podría presentarse a la siguiente puja, en la que se repartirían los incentivos para la segunda mitad de 2019.

Sin embargo, apenas unos días después el Ministerio de Industria lo desmentía. A través de un comunicado, aseguraba que la orden ministerial con las condiciones de la subasta aún no había sido publicada y que preveía «poder aceptar en la citada puja a una empresa que haya desistido de prestar el servicio en el período anterior por razones excepcionales».

Finalmente el pasado lunes el Boletín Oficial del Estado publicó la orden y no se permitieron esas razones excepcionales. Las plantas de La Coruña y Avilés se quedarán sin las ayudas el próximo semestre. Los trabajadores se sienten nuevamente estafados. En la última reunión de la mesa estatal que intenta poner freno al posible cierre de las factorías, los representantes sindicales trasladaron al Ministerio que los habían engañado a ellos y a la opinión pública desmintiendo a Red Eléctrica, según explicó el presidente del comité de Empresa de la factoría coruñesa, Juan Carlos López Corbacho. El sindicalista relató que el Ministerio les aseguró que «esta situación no va a influir sobre posibles inversores, uno porque el rearranque sería paulatino y dos porque iban a garantizarles un escenario a medio largo plazo atractivo para continuar con la producción de las fábricas».

El jueves, la delegación del Gobierno en Galicia explicó en un comunicado las razones por las que no se le permitió la excepcionalidad que sí solicitó Alcoa para dejarle ese trámite hecho al futuro comprador. Alegan que sólo se puede conceder por «situaciones de causa de fuerza mayor debidamente acreditada y justificada». También insisten en que ni la planta de La Coruña, ni la de Avilés podrán prestar el servicio de ininterrumpibilidad en el segundo semestre del año, aunque aparezca un comprador. «Se requieren varios meses para acometer inversiones de modernización de las plantas», alega el Gobierno.

Posibles inversores

De momento, hasta seis inversores continúan interesados en adquirir las plantas. Ayer acababa el plazo fijado para presentar ofertas vinculantes y la semana que viene se sabrá cuántos posibles compradores lo han dado. El conselleiro de Economía volvió a recordar que los interesados en adquirir las fábricas siguen exigiendo conocer el precio al que van a tener que pagar la electricidad para ver si la producción de aluminio será viable. Están en un «escenario de incertidumbre», manifestó Conde.

En Común Unidas Podemos reclama una «modificación urgente» de la nueva orden ministerial que regula la subasta de interrumpibilidad. Cree que tal como está redactada podría tener «consecuencias muy graves» para la industria gallega. La diputada Yolanda Díaz recriminó que «tiene peores condiciones aún que las anteriores». Además consideró que no sólo puede llevar a la catástrofe a Alcoa en La Coruña sino al resto de las electrointensivas gallegas.

Fuentes de Alcoa aseguran también que la convocatoria es peor que las anteriores, dado que los precios de salida son menores y hay menos bloques para repartir. Tal como está la situación la producción de alumnio primario en España –que sólo realiza su planta de San Cibrao— es inviable, aseguran.