Antón Sánchez, diputado de En Marea, este jueves en la reunión de la junta de portavoces en el Parlamento gallego
Antón Sánchez, diputado de En Marea, este jueves en la reunión de la junta de portavoces en el Parlamento gallego - EFE
CRISIS EN EN MAREA

Los críticos piden a un Villares desaparecido que se respete la elección de Sande como senador

Antón Sánchez reivindica el diálogo a pesar de que no tiene «buenas sensaciones»

SANTIAGOActualizado:

Cuesta abajo y sin frenos hacia la ruptura de su grupo parlamentario. La propuesta de senador autonómico en En Marea ha sido la gota que ha colmado el vaso en el grupo parlamentario en el Parlamento gallego y la que ha desatado la guerra civil definitiva entre el portavoz del grupo, Luís Villares, y sus apoyos y la parte crítica, que es mayoritaria y que votó a favor de la candidatura del edil de En Marea, José Manuel Sande.

Este martes, Antón Sánchez, viceportavoz del grupo y portavoz de Anova, reivindicó que el nombre elegido tiene que ser el de Sande, en medio de que no haya «buenas sensaciones» sobre el futuro de este espacio. «Hay un acuerdo», ha recordado, y pidió que impere el diálogo para evitar esa fractura que parece cada vez más inevitable.

Luís Villares ni siquiera ha acudido a la tradicional junta de portavoces de los martes antes de Pleno, a la que fue Sánchez. En esa reunión se habló de la designación de los senadores, que tiene que estar planteada antes del viernes a mediodía. Ahora En Marea corre peligro de partirse en dos antes de ese día, y de que pudiese presentar dos candidatos, el de los favorables y el de los críticos con Villares. La propuesta sale del grupo parlamentario, pero tiene que ir firmada por el portavoz, es decir, por Villares.

Sánchez no quiso adelantar acontecimientos ni ejercer de «adivino». Los apoyos del portavoz no reconocen la votación donde fue elegido Sande, realizada telemáticamente la semana pasada. Es por ello que no quiso alimentar «políticas tan destructivas para todos», y se mostró especialmente crítico con las declaraciones de los defensores de Villares, introducidos en la dirección del partido político En Marea.

La última llama en esta hoguera que arde cada vez más es el apelativo de «tránsfugas» que hizo la dirección de En Marea a los diputados de Podemos, tras referirse el diputado nacional a Antón Gómez Reino a Galicia En Común como el espacio de referencia en el que trabajar para las autonómicas del año que viene.

Sánchez quiso recordar que «quien piense que saca ventaja de hacer política dando debates a través de los medios está reincidiendo en los errores cometidos en el pasado». Además, el líder de Anova recordó que en este grupo existe «una realidad diferente» con respecto a la formación del grupo parlamentario en 2016, un nuevo guiño a la necesidad, a juicio de los críticos, de que Villares abandone la portavocía al solo contar con dos apoyos en O Hórreo.

«El PSOE se relame»

Si En Marea fuese incapaz de presentar a un senador y se rompiese el grupo en dos el segundo partido en número de votos en el Parlamento sería el PSdeG, y por lo tanto tendría la responsabilidad de escoger al senador que ahora pertenece a En Marea. Desde los socialistas han descartado aventurar sobre esta posibilidad.

Desde el grupo parlamentario popular, Miguel Tellado ha lanzado el deseo de que «los líos internos de En Marea no se conviertan en un lío institucional» del que saque tajada el PSOE, que se «relame», ha asegurado, ante la fractura interna de los rupturistas. Según Tellado, «todo podría indicar que por parte del grupo de En Marea haya dos propuestas: una que formule un grupo de diputados y una segunda formulada por parte del aún portavoz». Pero donde más ha incidido es en la posibilidad de que el senador que les corresponde a éstos sea «usurpado por parte de los socialistas», cuyo grupo «desea» con «cierto entusiasmo» que se produzca la quiebra.

A ojos de Tellado, un PSOE que siempre se ha caracterizado por ser «muy cainita» está agazapado, con Gonzalo Caballero que «no se atreve a venir a la cámara», porque «quiere ser segunda fuerza, no por méritos propios, sino por demérito de las Mareas de Podemos». En definitiva, ha apuntado el número 2 del PPdeG, en el PSOE están «más pendientes de eso», de la carambola que les otorgaría otro senador, que «de incorporar a Gonzalo Caballero». «No da venido, no da venido... Igual no viene», ha cerrado con ironía.