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Critican una multa de «solo» 300 euros por agredir a una doctora

Según la Asociación de Médicos Interinos, la sanción demuestra que sale «muy barato» atacar a un profesional sanitario

SantiagoActualizado:

La Asociación de Médicos Interinos de Galicia (Asmig) denunció ayer que una reciente sentencia de un juzgado coruñés imponga una multa de «solo» 300 euros a un hombre que profirió «serias amenazas» contra una doctora en el ejercicio de su labor profesional, pese a que los facultativos ostentan la condición de autoridad. Según este colectivo, la sanción —que se corresponde con 50 días de multa a razón de 6 euros diarios— demuestra que sale «muy barato» atacar a un profesional sanitario en comparación con otras penas impuestas por agresiones físicas graves, que pueden alcanzar los cuatro años de prisión. La asociación critica que, tras la última reforma del Código Penal, las amenazas contra los médicos ya no sean contempladas como atentado a la autoridad y se equiparen «de facto» a las proferidas contra el resto de ciudadanos.

El colectivo médico asegura que ya se han puesto en contacto con la Consellería de Sanidade con el fin de diseñar una campaña contra la violencia sanitaria, así como para «impulsar los cambios jurídicos necesarios» que pongan fin a lo que califican como «situación de impunidad sostenible», que ha provocado un aumento de las agresiones verbales. En este sentido, Asmig instó a los servicios jurídicos del Sergas a «respaldar» a los médicos que sufran cualquier tipo de agresión o amenaza y a «no ponerse de perfil». «Ha sucedido ya en muchas ocasiones, denunciadas por muchos compañeros de profesión que se han encontrado con la triste realidad de que quienes debieran defenderlos miran para otro lado», concluye el comunicado de la asociación.

Agresiones en aumento

Según los últimos datos de la Organización Médica Colegial (OMC), durante el último año se registraron un total de 495 agresiones a facultativos en todo el territorio español, lo que supone un aumento del 37,12%. El perfil de los agresores no siempre es el mismo: en 2016, el 71% de ellos fueron los propios pacientes, frente a un 26% que resultaron ser familiares. No obstante, el tipo de violencia también varía, siendo la verbal la más común de todas.