Un helicóptero trabaja en las labores de extinción del incendio producido ayer por la tarde en la sierra de Arroyo de Serván (Badajoz)
Un helicóptero trabaja en las labores de extinción del incendio producido ayer por la tarde en la sierra de Arroyo de Serván (Badajoz) - EFE

El incendio que ha arrasado 500 hectáreas en Badajoz «sigue activo» y sin estabilizar

Ha sido catalogado de nivel 1 de peligrosidad por la cercanía del fuego a varias viviendas, lo que ha obligado a desalojar algunas de ellas por precaución

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El incendio forestal de la sierra de Arroyo de San Serván (Badajoz), que se originó la tarde del viernes en varios focos y ha quemado unas 500 hectáreas, según las primeras estimaciones, no ha afectado a ninguna de las viviendas diseminadas por la zona y aún no ha sido estabilizado.

En una comparecencia en el centro de operaciones, situado en la Ermita de San Isidro de Calamonte, localidad que junto a la de Mérida también se ha visto afectada por el fuego, el director general de Medio Ambiente de Extremadura, Pedro Muñoz, ha destacado hoy que después de una «noche larga y difícil» el incendio «está mejor». Los medios aéreos apurarán las últimas horas del día para estabilizar el incendio, que continúa con el nivel 1 de peligrosidad y a cuya extinción no han contribuido el calor. La alerta naranja por las altas temperaturas se mantendrá mañana en esta zona.

A lo largo de la jornada se ha estado trabajando en enfriar los muchos puntos calientes que hay y se ha perimetrado el espacio afectado. Siete helicópteros y un hidroavión han participado en las tareas de extinción, además de diez retenes terrestres, ocho camiones, dos bulldozer, técnicos, coordinadores, capataces y agentes del medio natural, apoyados por la labor logística de Cruz Roja Extremadura.

Los medios aéreos apenas pudieron trabajar ayer porque se echó enseguida la noche y el fuego no se pudo controlar antes porque los esfuerzos se dirigieron a proteger las viviendas diseminadas por la zona, según ha explicado Muñoz. El incendio se propagó enseguida debido a las fuertes y cambiantes rachas de viento y las altas temperaturas, y los distintos frentes avanzaban con fuerza. Durante algunas horas el fuego se dio por «descontrolado», según informó la Consejería de Medio Ambiente, pero a las ocho de la mañana llegaron las buenas noticias al anunciarse la evolución favorable.

Sobre la causa del incendio, Muñoz ha indicado que se originó «muy tarde» y en «varios focos», según les ha comunicado la Guardia Civil, que lleva la investigación. Varios vecinos de la zona han expresado su «preocupación» porque «podría haber arrasado casas y, a lo mejor, vidas humanas», y su indignación dado que «todos los años hay un incendio en la zona». «En el mismo sitio y con varios focos... blanco y en botella», ha afirmado un vecino, Antonio, quien considera que ha sido «intencionado».

Un recorrido por la zona afectada, conocida como «Las Cabrerizas», permite observar viviendas que hoy están rodeadas por tierras calcinadas, árboles ennegrecidos y algunas pequeñas casetas de aperos y leñeros afectados por las llamas. Varios vecinos ha relatado que tuvieron que soltar a perros, caballos u ovejas para evitar males mayores. «Aquí podría haber pasado mucho, pero los efectivos del Infoex se han jugado el pellejo. Son héroes», ha remarcado Antonio al lado de su parcela, donde el fuego ha afectado a un leñero con más de 10.000 kilos de leña.

Los alcaldes de Calamonte y Arroyo, Eugenio Álvarez y Eugenio Moreno, respectivamente, han coincidido con los vecinos en que se vivieron horas muy tensas y en alabar la labor de los efectivos de seguridad y extinción. Moreno ha manifestado que la zona donde se inició el fuego «viene sufriendo este proceso de quemar la sierra» desde hace varios años. «Lo más importante que no ha habido daños personales», ha resaltado Álvarez. Las viviendas ubicadas en la zona son de «fin de semana» o de personas «que solo vienen por la mañana a cuidar sus tierras o sus animales», ha dicho el alcalde de Calamonte, una circunstancia que hizo que anoche no hubieran muchas personas.

La tensión que se vivió llevó al 112 a recomendar a la población que dejara trabajar a los servicios de extinción y no taponara los accesos a la zona. También por las redes sociales, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, pidió a los ciudadanos que siguieran los consejos del 112 y que no asumieran riesgos personales.