Fernando Llopis - El último liberal

Soraya, Cospedal y Kurosawa

«Los populares podrían antes sobrevivir fácilmente a estas luchas internas, pero ahora con Cs por el centro y Vox por su derecha acosando su reino va a ser mucho más difícil»

Fernando Llopis
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El señor de la guerra japonés Hidetora trata de dar lo que llamaríamos actualmente una Masterclass a sus tres hijos previamente a repartir todos sus dominios entre ellos. Les muestra lO sencillo que resulta romper una única flecha y lo complicado que es cuando se trata de romper varias flechas unidas. Hidetora los anima a ser leales a su padre y entre ellos para garantizar la supervivencia de su clan. Esta pequeña historia es el principio de la super producción cinematográfica “Ran” dirigida por Akira Kurosawa que se basaba muy libremente en el drama shakesperiano del Rey Lear.

Esta película debería ser de imprescindible visión para los candidatos a suceder a Mariano Rajoy en la secretaria general del Partido Popular si no quieren acabar como los miembros del clan japonés. Al señor Hidetora su masterclass se le tuerce cuando uno de sus fuertes hijos le demuestra que se pueden romper varias flechas a la vez y otro le reprueba su incoherencia al pedir lealtad a sus hijos cuando precisamente él ha conseguido todo su poder a base de sus deslealtades. Como no podía ser de otra manera, el poderoso señor acaba despreciado por sus hijos, con el inconveniente de que él no tenía una plaza en Santa Pola de registrador de la propiedad. En el Partido Popular parece que todavía no se han iniciado las hostilidades de forma abierta entre los candidatos, aunque es posible que las primeras batallas ya se produjeran cuando aparecieran las informaciones del dudoso máster de la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes y el remate del video de la cámara de seguridad. Aquello acabó posiblemente con la carrera de una política que ahora muy probablemente se hubiese impuesto en la carrera para liderar el PP. La otra esperanza blanca de evitar la lucha sin control, Nuñez Feijoo, ha preferido seguir en su apacible Galicia por motivos todavía poco claros, aunque algunos apuntan a su pánico a sufrir algún ataque de dosieres como le ocurrió a Cifuentes.

Una vez apartados los candidatos que podrían haber aglutinado el partido, los populares se encomiendan en esta difícil decisión a sus afiliados, aunque de momento tan sólo al diez por ciento de los mismos, que son los que están al corriente del pago de las cuotas. Mientras tanto los barones territoriales guardan un prudente silencio, que será difícil mantener hasta el final viendo las presiones que pueden llegar, por el temor a que las “primarias” se conviertan en una batalla sin prisioneros entre las dos candidatas que parecen tener más posibilidades, Soraya Saenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. El tercero en discordia, Pablo Casado, cada vez que asoma con alguna esperanza, aparecen más noticias acerca de sus másteres y convalidaciones exprés de asignaturas.

Cospedal junto al alcalde de Alicante, Luis Barcala, el presidente de la Diputación, César Sánchez
Cospedal junto al alcalde de Alicante, Luis Barcala, el presidente de la Diputación, César Sánchez

Llegados a este punto, cada vez es menos comprensible la posición del expresidente Mariano Rajoy de no dimitir entes de la moción de censura y ahora la de huir de la batalla que está empezando a vislumbrar. Así, tras el congreso solo habrá un ganador y los perdedores y sus apoyos tendrán difícil mantener el puesto. Quizá hace unos años, los populares podrían haber sobrevivido fácilmente a estas luchas internas, pero ahora con Ciudadanos por el centro y Vox por su derecha acosando su reino va a ser mucho más difícil.

En Ran, cuando Jiro, el hijo que resulta vencedor de la guerra tras matar a sus hermanos, se da cuenta del error de la fratricida lucha, es demasiado tarde. Uno de sus generales le informa que debe prepararse a morir ya que los clanes vecinos han iniciado un violento ataque.

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