Paco Sanguino, junto a su cartel electoral en estas municipales
Paco Sanguino, junto a su cartel electoral en estas municipales - JUAN CARLOS SOLER

Elecciones 26MPaco Sanguino: «Más que pactos de partidos, quiero acuerdos sobre contenidos programáticos»

El candidato socialista a la Alcaldía de Alicante rechaza anticipar un tripartito o una alianza con Ciudadanos y no excluye ninguna opción

ALICANTEActualizado:

Por mucho que la aritmética electoral en la ciudad de Alicante apunta a un voto fragmentado y la necesidad de que varias fuerzas sumen sus votos, el alcaldable del PSPV-PSOE, Paco Sanguino, parece más próximo a la postura de Pedro Sánchez de «gobernar en solitario» con acuerdos puntuales que a la de Ximo Puig de un tripartito con Compromís y Podemos. De hecho, apela a los electores a aprovechar en estas municipales la «oportunidad» de tener un ayuntamiento socialista «alineado» con la Generalitat y el Gobierno central, con lo que juega la baza de concentrar el voto de izquierda para la llegada de inversiones públicas a la ciudad.

Uno de los proyectos que más interesa a su partido es el Distrito Digital, que antes del verano puede duplicar su volumen con 80 empresas instaladas en Alicante. ¿A qué otras iniciativas de la etapa del anterior gobierno municipal socialista del alcalde Gabriel Echávarri quiere dar continuidad?

El Distrito Digital es un proyecto de la Generalitat Valenciana para toda la Comunidad y tendrá todo mi apoyo si soy alcalde. Además, por mi perfil profesional, he participado en su preparación. Mi labor como alcalde será relacionarlo con el tejido laboral y empresarial de la ciudad: tengo la convicción de que es crucial en el desarrollo de la ciudad en el marco de la Comunidad Valenciana, de España y de Europa, y nos puede colocar en una posición puntera en Europa y en África, porque absorbe talento profesional, entre otras razones.

Debemos trabajar en el Distrito Digital y también con la propia formación, con otros proyectos con FEMPA, el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) y también llevando adelante nuestras propias iniciativas. Es crítico que Alicante diálogue con ese entorno económico como el del Distrito Digital.

-... Aunque también apuesta por dar proyección a la Ciudad del Arroz como marca turística de Alicante, que ha partido del alcalde Luis Barcala, del PP.

La Administración local tiene que crecer sobre estratos que sean beneficiosos para la ciudad y nuestrra obligación es continuarlos. No podemos tumbar proyectos porque se han iniciado por otros partidos. En este concreto, yo apuesto por la promocion de la gsatronomia no solo de la ciudad, sino de toda la provincia, en Alicante tenemos que ser lideres y capitalizar la gastronomía en general, por eso, quiero también organizar una feria gastronómica anual.

Una ciudad que quiere ser puntera, debe tener conexión con su tradición y con su cultura.

Precisamente usted anuncia varias infraestructuras para potenciar el turismo cultural: recuperar los antiguos depósitos de La Británica como espacio y un museo de Moros y Cristianos en el castillo, entre otros. ¿En qué medida influye esta oferta de ocio en un destino clásico de sol y playa?

El turismo se basa poderosamente en la marca de la cultura. Cuando pensamos en Bilbao, nos viene a la mente el Guggenheim, en San Sebastián, su festival de cine que además es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, o también el festival de Málaga. Alicante necesita esos referentes, el protagonismo hasta ahora en la cultura ha estado en las empresas privadas y la administración local no ha estado a la altura. Tenemos que conseguir que se nos relacione con una marca cultural. En el castillo, que haya un museo de moros y cristianos nos permitiría contar qué es Alicante a todos esos miles de visitantes que tenemos a lo largo del año. Y sería un museo relevante en la Comunidad Valenciana, porque tenemos un acervo interesante y podemos contar la historia alicantina desde la Edad Media.

En cuanto a La Británica, es un patrimonio de arqueología industrial impresionante, nuestra propuesta es que tegamos como otras grandes ciudades un gran centro de cultura contemporánea europea, en asociación con el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Hasta ahora no disponemos de unas instalaciones para acoger esas muestras extraordinarias que se pueden ver en la red del consorci, y ese espacio ya existe en Valencia. Precisamente con esas iniciativas vamos a conseguir un turismo de calidad, salir un poco del de sol y playa.

Y luego están los visitantes de cruceros: hay que armar la ciudad de cultura para pasar a ser puerto base de cruceros y no solo escala.

Pero por la cultura también le han atacado en campaña porque el Teatro Principal ha seguido siendo deficitario durante su gestión como director, ¿qué diría a los electores sobre su capacidad para asumir las cuentas de todo el Ayuntamiento?

El relato de la historia con el Teatro Principal ha sido muy cortito: hasta 2012 la aportación era de 600.000 euros, cuando llego yo se ha reducido a 200.000 y no llega ni para cubrir los gastos fijos, a diferencia del Teatro Principal de Valencia o de Castellón. Un recorte de presupesto de hasta un 66% supone un déficit estructural. Nos han considerado -con eso y con todo- el teatro más valorado de la Comunidad Valenciana en los tres años que he estado en su gestión, por su calidad y por su programación. Ha servido para que más 300 artistas alicantinos hayan pasado por su escenario, cuando ante eso estaba vetado.

El candidato alicantino junto a Pedro Sánchez, el pasado sábado
El candidato alicantino junto a Pedro Sánchez, el pasado sábado - JUAN CARLOS SOLER

Además, antes de mi etapa era irrelevante su déficit, que también lo tenía, pero no se hablaba de ello. Lo importante es la dotación económica que ahora se ha conseguido con la entrada de la Generalitat -que se había negado sistemáticamente- y, por supuesto, que equilibremos las cuentas. Y a partir de ahora, que sirva como referente cultural. No practicar la usura cultural, que esté dotado como otro teatro cualquiera.

¿Qué mejoraría del anterior gobierno tripartito de la presente legislatura que acaba, en caso de reeditar un pacto similar de su partido con Compromís y Podemos?

Si he ser sincero, eso es adelantar una serie de pasos y yo me presento para ganar unas elecciones y liderar un gobierno, desde nuestro proyecto, no estoy considerando que tengamos que compartir ese proyecto. En todo caso, que no se propongan otros partido como satélites de nuestro gobierno, sino liderando su propio proyecto. Hace muchos años que los socialistas no ganamos las elecciones en Alicante y ese es mi objetivo.

No quiero hablar en esos términos hasta que el pueblo decida. Más que de pactos de los partidos, quiero acuerdos sobre los contenidos programáticos que cada uno proponga. Es el diálogo, no el pacto.

Aspiro a liderar un gobierno abierto, moderado, sosegado, después de muchos años de corrupción y de desacuerdo. Además, la mayoría somos equipos diferentes en los partidos que nos presentamos, es otro escenario.

Eso parece dar a entender que también está abierto a una alianza -si prefiere que no sea pacto- con Ciudadanos.

Siempre he sido claro: me presento para ganar elecciones y gobernar, y todos los partidos tendremos que escuchar lo que digan los electores en las urnas.

Nací en esta ciudad, en la calle San Vicente, y el máximo honor que puedo tener es ser alcalde, con un proyecto ilusionante que tenemos para mejorar Alicante y que sea una ciudad sin tantas desigualdades entre barrios como hemos vivido, una ciudad diversa. Por eso, nuestro programa trata de responder a todos por igual, no solo a nuestros votantes, es un programa sin huecos para otros partidos porque está pensado para todos.

Ximo Puig destacó en Alicante el pasado sábado, en el acto con Pedro Sánchez, varias obras de envergadura: el TRAM hasta la estación de Renfe, el Parque Central, el centro de envejecimiento... ¿Peligran estas inversiones del Consell o del Gobierno central para la ciudad si no hay alcalde socialista, si no se da esa «alineación» de gobiernos, como expresó Puig?

Prefiero hacer una lectura en positivo: por primera vez, hay una alineación muy alta en los gobiernos central, autonómico y local. Pero, además, en esta última legislatura la Generalitat ya se ha implicado y algunas propuestas ya se han ido cumpliendo en esos cuatro años. El máximo interés ahora es aprovechar esa oportunidad que no podemos perder, lo otro es incertidumbre.