Vidal presentó su proyecto de Constitución Catalana en 2015
Vidal presentó su proyecto de Constitución Catalana en 2015 - EFE
PROCESO SOBERANISTA

Vidal, un megalómano al servicio del «proceso»

El exjuez, que ya se veía como consejero, presume de haber diseñado la estructura judicial de la «república catalana»

BARCELONAActualizado:

Santiago Vidal y Marsal (Sant Sadurní d’Anoia, 1954) acaba de abrir un nuevo, y más que polémico, capítulo en el proceso separatista después de que hayan salido a la luz sus explicaciones en conferencias sobre las ilegalidades que el gobierno catalán estaría cometiendo con tal de preparar la futura Cataluña independiente. Lo cierto es que Vidal lleva años situándose en la palestra por sus polémicas actuaciones en favor del secesionismo.

Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Barcelona, inició su carrera como abogado laboralista hasta que consiguió plaza como juez y posteriormente entró como magistrado en la Audiencia de Barcelona. Sus apariciones en medios de comunicación y su ideario progresista y crítico con el sistema judicial marcaron su trayectoria como juez. Era un asiduo de los medios de comunicación, con un trato siempre excelente con lo periodistas.

«Amo el derecho por encima de la ley», aunque «esta última demasiado a menudo responde solo a los intereses de quienes tienen el poder», contaba en primera persona en la «web» de ERC al presentarse como cabeza de lista en el Senado por Barcelona en las elecciones de 2015; repitió candidatura en las segundas elecciones que se repitieron el año pasado.

De hecho, su salto a la política fue una sorpresa para pocos. Como juez ya había sido muy mediático, y él es un acérrimo defensor de que la política es inseparable de otras cuestiones porque «todos la hacemos cada día a la hora de tomar decisiones y esto no nos tiene que impedir ser imparciales en nuestro trabajo», apuntaba también en la web de ERC. Quizás por eso, en 2015 se animó a cerrar la lista de los republicanos para el Ayuntamiento de Barcelona, en un primer gesto más que simbólico.

Paralelamente, se zambulló de lleno en el «procés», como asesor del Consejo Asesor para la Transición Nacional, y también como redactor de una hipotética Constitución para la Cataluña independente, un documento que, por su condición de juez, acabaría llevando al Consejo General del Poder Judicial a inhabilitarle durante tres.

Ya fuera de la carrera judicial, su actividad pública se incrementó, tanto en su faceta como senador como antes en todas las campañas y actividades que rodean al independentismo. También sería nombrado asesor de la consejería de Justicia. Tanto se creyó su papel que Vidal, de hecho, llegaba a presentarse como futuro consejero de Justicia del gobierno catalán, algo que CDC no aceptó, lo que acabó precipitando su tránsito hacia ERC. Su megalomanía ha acabado por frustrar sus altas aspiraciones.