Unos operarios ponen una pancarta sobre otra en el balcón del Palau de la Generalitat, ambas partidistas - I. Baucells

El TSJC abre una investigación a Torra por desobedecer con su «show» de los lazos

La Sala Civil y Penal admite a trámite una querella presentada por la Fiscalía

El TSJC ve «a priori una apariencia delictiva» en el relato de la querella, pero aun no cita a Torra como investigado

BarcelonaActualizado:

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha abierto una investigación contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra, por su desafío a la Junta Electoral Central (JEC) a propósito de la simbología partidista en los edificios públicos.

En un auto, la sala civil y penal del TSJC ha decido hoy martes admitir la querella que había presentado contra Torra el fiscal superior de Cataluña, Francisco Bañeres, por un supuesto delito de desobediencia tras haber incumplido los acuerdos de la JEC sobre la presencia de lazos amarillos en edificios públicos durante el periodo electoral. Una condena por desobediencia acarreraría penas de inhabilitación para ejercer cargos públicos.

El TSJC sostiene en su resolución que los hechos que el Ministerio Público narra en su querella tienen «a priori una apariencia delictiva». Sin embargo, de momento, no lo cita como investigado.

En aquel escrito, el fiscal señalaba al «president» por haber hecho oídos sordos «consciente y deliberadamente» al mandato de la JEC. Mantuvo esa simbología -lazos y pancartas de apoyo a los líderes secesionistas presos, entre otras-, que, según el fiscal, es «representativa únicamente de los postulados de una parte de la sociedad».

«Nos encontramos aquí ante un requerimiento claro y expreso emitido por la máxima autoridad administrativa en materia de control de los procesos electorales», recalcaba el fiscal en su querella. Fue reiteradamente desatendido por Torra, lo que el representante del Ministerio Público considera «de especial gravedad», ya que «incide directamente en el derecho de participación política de la totalidad de la ciudadanía».

Torra, después de hacer un «show» sobreponiendo unas pancartas sobre otras, finalmente accedió a quitar los carteles pero lo hizo fuera de plazo, cuando los Mossos d'Esquadra ya tenían la orden de limpiar estas instituciones de la simbología partidista.

El presidente de la Generalitat, además, en el marco de este esperpéntico episodio, dijo en relación a los lazos que haría lo que le recomendara el Síndic de Greuges que, por cierto, no tiene competencia en este ámbito, como deja claro el fiscal en su querella.

Además, Torra ocultó que sabía desde tres días antes que lo que haría el Síndic es recomendar retirarlos, pues así se lo había notificado con aterioridad. Torra ocultó que ya sabía lo que el Síndic diría.

Ahora, el TSJC ha decidido admitir a trámite esta querella por un delito de desobediencia a resoluciones judiciales u órdenes de la autoridad superior cometido por una autoridad. Considera que, en base al relato del fiscal, puede haber «a priori una apariencia delictiva» en su actuación.

A partir de ahora deberá ser el magistrado que se designe el que decida si acepta las diligencias solicitadas por la Fiscalía, entre ellas la citación a Torra para que declare como querellado.

El «president» reaccionó a la decisión del TSJC a través de su cuenta de Twitter, manipulando una vez más el concepto de libertad de expresión: «Acabo de firmar la notificación de la querella por desobediencia. Ante un estado autoritario, hemos decidido vivir sin miedo. Con la libertad de expresión, hasta las últimas consecuencias».