Una de las propuestas de ampliación del Macba planteada por el Ayuntamiento
Una de las propuestas de ampliación del Macba planteada por el Ayuntamiento - ICUB

El Ayuntamiento propone al Macba crecer ampliando el edificio Meier y aprovechando los subterráneos

El proyecto alternativo a la utilización de la disputada capilla de la Misericòrdia permitiría al museo crecer 3.000 metros cuadrados

BarcelonaActualizado:

Cerca de 3.000 metros cuadrados adicionales, una intervención poco «invasiva» en términos de espacio en la zona de tránsito que se abre entre el museo y la pared medianera en la que puede verse el mural de Keith Haring y, en fin, una ampliación que permitiría conectar una nueva estructura al edificio Meier a través del subterráneo y, llegado el caso, también de un puente o una pasarela. No es la única propuesta, pero sí la preferida del Ayuntamiento y con la que espera que el consejo general del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba) se olvide definitivamente de la capilla de la Misericòrdia y se avenga a estudiar otras posibilidades ampliación.

«No queremos que gane cultura sobre salud ni salud sobre cultura», destacó el comisionado de Cultura, Joan Subirats, después de que Servicio Catalán de Salud (CatSalut) haya insistido en que la única opción viable para ubicar la nueva sede del CAP Raval Nord es la capilla de la Misericòrdia, espacio que se cedió al Macba en 2013 y que el Ayuntamiento planea ahora recupera para cederlo a la conselleria de Salut.

Una marcha atrás que el museo barcelonés considera inasumible y que el gobierno municipal quiere amortiguar llevando a la próxima reunión del consejo general del Macba, que cuenta con representantes del Ayuntamiento, Generalitat, Ministerio de Cultura y Fundación Macba, un ramillete de propuestas para intentar convencer a los responsables del museo de que hay vida más allá de la capilla de la Misericòrdia. «Tienen todo el derecho a intentar retenerla, pero al final lo que tenemos aquí es un problema de ciudad», destacó Subirats.

Un problema que se viene arrastrando desde 2006, cuando se empezó a buscar ubicación para el CAP Raval Nord, actualmente instalado en el poco accesible sanatorio antituberculoso proyectado por Josep Lluís Sert en los años 30, y que se quiere zanjar de una vez por todas. «Tenemos que recordar que también hay unos vecinos que llevan 13 años pidiendo un CAP», subrayó la concejal de Ciutat Vella, Gala Pin.

Es por eso que el Ayuntamiento ha querido avanzar trabajo presentando a los grupos municipales cuatro propuestas de ampliación del Macba que contemplan desde el traslado de las oficinas y aulas del museo al edificio que quede vacío tras la mudanza del CAP a una ampliación subterránea utilizando la mitad del parking que hay bajo el museo pasand por una expansión utilizando la zona adyacente al Convent dels Àngels. Con todo, la propuesta que el Ayuntamiento defiende con mayor énfasis es ampliar el Macba añadiendo una estructura de dos plantas junto al edificio Meier y aprovechando más de 1.400 metros cuadrados subterráneos bajo la plaza Joan Coromines.

Un proyecto que contempla diferentes grados de ocupación del espacio -desde un bloque anexo que cierre por completo el pasaje que actualmente conduce de la plaza dels Àngels a la plaza Joan Coromines a la preferida de Subirats, con el cubo de nueva construcción pegado a la medianera y la conexión entre ambas plazas despejada-y que permitiría al Macba ganar unos 3.000 metros cuadrados, 700 más que en la ampliación prevista en la capilla de la Misericòrdia.

En este caso, sin embargo, la última palabra la tiene el Macba, que será quien decida si alguna de las opciones planteadas se ajusta a sus necesidades. «Así como el ayuntamiento no decide la mejor ubicación del Cap, tampoco decide cómo debe crecer el Macba. Serán los técnicos del museo y su consejo ejecutivo quienes tengan la última palabra», destacó Subirats, quien aprovechó para pedir a la Generalitat un poco de «coherencia institucional» -en este caso, los departamentos de Cultura y Salud defienden cosas opuestas- y mostrar su compromiso con el museo.