El director de la Fundación Miró, Marko Daniel
El director de la Fundación Miró, Marko Daniel - INÉS BAUCELLS

La Fundación Miró ha perdido 230.000 visitantes desde 2011 y acumula un déficit de 458.575 euros

El centro de Barcelona, que acaba de despedir a siete trabajadores, impulsa un plan de viabilidad para intentar revertir la situación y llegar a su 50 aniversario, en 2025, con unas cuentas saneadas

BarcelonaActualizado:

Un déficit acumulado de 458.575 euros, una progresiva y sangrante caída del número de visitantes (de los 583.883 de 2011 se ha pasado a los pocos más de 352.903 de 2018), una disminución de esos ingresos propios que soportan el 80% del presupuesto, sendas inyecciones económicas del Ayuntamiento de Barcelona de para ayudar a corregir el «déficit coyuntural»... El director de la Fundación Miró, Marko Daniel, ha querido alertar este miércoles de la delicadísima situación económica que atraviesa el centro y que ya se tradujo hace unas semanas en el despido de siete trabajadores y la no renovación de una octava persona.

La caída del público, con picos de hasta 45.299 visitantes menos sólo en 2017, el «cambio del modelo turístico» de Barcelona, y la demanda «decreciente» de las exposiciones itinerantes dedicadas a Joan Miró son algunos de los factores que, tal y como ha explicado Daniel, han obligado a la Fundación Miró a poner en marcha un plan de viabilidad de la que los despidos, ha subrayado, ha sido la medida «más dolorosa y difícil». «Había que actuar con urgencia o enfrentarnos a una posibilidades aún peores», ha reconocido Daniel.

Entre las medidas que baraja ahora el centro para intentar salir del pozo destaca un cambio de horarios, vigente desde el 1 de enero para la «máxima comodidad de los visitantes», una subida del precio de la entradas de 12 a 13 euros y la reducción del presupuesto hasta los 7,5 millones de euros anuales (actualmente ronda los 8 millones).

También aboga Daniel por la necesidad de impulsar campañas de comunicación y marketing para atraer nuevos visitantes y, sobre todo, poner en valor la figura de Miró con «nuevos proyectos de itinerancia». «Tenemos una colección magnífica y hay mucho interés en el artista en todo el mundo, pero para producir una buena itinerante hay que trabajarla como las exposiciones en la sala», ha dicho Daniel.

«El objetivo y el compromiso es equilibrar el balance económico de la fundación», ha subrayado un Daniel que, pese a no querer marcarse plazos, sí que ha avanzado que su intención es llegar al 50 aniversario de la Fundación, en 2025, con las cuentas completamente saneadas. «En ese momento queremos haber dejado atrás contundentemente atrás cualquier dificultad económica», ha dicho. «Tenemos un plan de rescate económico que va acompañado de una visión a largo plazo», ha añadido Daniel, quien ha rechazado la posibilidad de usar el fondo reservado por Joan Miró para situaciones complejas porque no es posible hacerlo para situaciones de déficit.