Las chicas del coro del Orfeó Català se graduaron en el corazón de la capital alemana formando parte de un coro inmenso
Las chicas del coro del Orfeó Català se graduaron en el corazón de la capital alemana formando parte de un coro inmenso - Efe

Las «chicas fantásticas» del Orfeó Català conquistan Berlín

El Cor de Noies del Orfeó Català actúa con la Filarmónica de Berlín en Alemania

BerlínActualizado:

«Queremos cantar como ellas», dice casi al unísono un grupo de jóvenes alemanes en el vestíbulo de la Philharmonie de Berlín al ser preguntados sobre las chicas del Cor de Noies del Orfeó Català. Es domingo por la noche y acaban de participar en el proyecto «Vocal Heroes», en el que han cantado 530 chavales y 35 miembros de la mismísima Filarmónica de Berlín, interpretando dos obras de autores contemporáneos.

El proyecto busca crear cohesión social con la música como protagonista, y reúne a jóvenes con riesgo de exclusión para formar parte de proyectos artísticos de primer nivel. Además, invita a coros extranjeros más experimentados para fomentar el intercambio cultural y asegurar la calidad del resultado final. Este año, el director del concierto, Simon Halsey,que es director también del Orfeó Català, pensó que sería una buena idea llevar a su Cor de Noies, formado por muchachas de entre 16 y 25 años, a uno de los corazones de la Europa musical.

Acabado el concierto, y con las emociones aún a flor de piel, Halsey coge el micrófono para dirigirse a los cantantes y sus familiares, que abarrotan cada rincón del auditorio. Empieza dando las gracias a «my wonderful girls from Barcelona», sus «chicas fantásticas de Barcelona», que reciben una sonora ovación. Y es que su participación en el proyecto no ha pasado desapercibida: se han tomado el concierto como si fuera su particular Eurovisión.

Desembarco en toda regla

Llegaron al primer ensayo directamente desde el aeropuerto. Irrumpieron en la sala luciendo todas la misma sudadera verde con el logotipo del Orfeó estampado, como si fueran un equipo de baloncesto. Iban acompañadas de la presidenta y el director general del Orfeó, Mariona Carulla y Joan Ollé, e incluso se llevaron a sus fans: treinta de socios de la entidad que no quisieron perderse un fin de semana emocionante en la capital alemana.

Por si fuera poco, las «chicas fantásticas» de Halsey aprovecharon la pausa a mediodía del sábado para deleitar al resto de coros con una miniactuación. La organización les había ofrecido a todos la oportunidad de hacerlo, pero fueron ellas las únicas que se atrevieron. «Cançó de finestra» de Josep Vila y «Bring me little water, Sylvie» en la adaptación de Moira Smiley -percusión corporal y coreografía incluídas- fueron las piezas escogidas. Causaron sensación. Aquél «queremos cantar como ellas» que comentábamos al principio lo corrobora.

Este éxito, como suele suceder, no es casual. La directora del Cor de Noies, Buia Reixach, explica que han estado preparando el repertorio «desde el mes de enero». Se trataba de una obra de Jonathan Dove, «There was a child» y otra de Nico Mulhy, «Friday afternoons». La primera fue compuesta por encargo de los padres de un chico que murió con sólo 19 años en un accidente de submarinismo. «Un canto a la vida y no un réquiem», según Halsey, con el que los coros jóvenes se sienten especialmente identificados.

La segunda forma parte de una iniciativa de la Fundación Britten, que en 2013 invitó a varios compositores a crear obras nuevas para coros infantiles, siguiendo la estela del ilustre británico.

Una hora de concierto en total, con un notable éxito artístico que, en cualquier caso, era lo de menos. Se trataba de cantar juntos, conocer a gente y, en el caso del Cor de Noies, darse a conocer en Europa. Objetivo logrado. «Vivimos un momento dulce», dice Reixach. Y pensar que hace una tan sólo una década, bajo la gestión de Félix Millet, los coros del Orfeó no podían apenas viajar porque no había -decía él- dinero para esos gastos…