Procesión de Valladolid a su paso por Platerías F. BLANCO
SEMANA SANTA

Miles de personas saludan a Jesús a lomos de «La Borriquilla»

Las altas temperaturas animan a los ciudadanos disfrutar de la procesión de Las Palmas, en las que los más pequeños son los protagonistas

VALLADOLIDActualizado:

Las procesiones de Las Palmas de este Domingo de Ramos fueron seguidas por miles de personas en Castilla y León en una jornada primaveral, en la que lució un sol radiante y los termómetros superaron los 25 grados en algunas zonas. Los pasos que rememoran la entrada de Jesús en Jerusalén, conocidos popularmente como «La Borriquilla», recorrieron un año más, junto a sus cofrades, las calles de las principales ciudades de la Comunidad.

Los niños y sus palmas volvieron a ser los protagonistas de este desfile procesional, que supone la primera gran cita de los numerosos actos previstos esta Semana Santa en la Comunidad, que cuenta con ocho celebraciones declaradas de Interés Turístico Internacional. Además, miles de fieles acudieron a la tradicional bendición de ramos, así como a las celebraciones litúrgicas.

Esta procesión abrió en Ávila oficialmente la Semana de Pasión y lo hizo con un protagonismo especial de los pequeños. No en vano, la Archicofradía de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, que colabora con los Padres Franciscanos en la organización de esta procesión, había realizado este año una invitación a los colegios de la capital abulense para que los alumnos de los mismos, y en especial aquellos que este año tomarán la comunión, se sumaran a este desfile, informa Ical

La marcha comenzó en la catedral tras una solemne y multitudinaria eucaristía presidida por el obispo de Ávila, Jesús García Burillo, y tras la oración pronunciada por una pequeña, recuperando así una tradición de décadas atrás y que a día de hoy aún se mantiene en Jerusalén. La procesión, en la que salen el paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén y Nuestra Señora de los Infantes de la Juventud Antoniana, concluyó como es costumbre en la iglesia de San Antonio.

En Burgos esta procesión, una de las más populares, logró reunir a numerosas personas en las calles del centro de la ciudad para disfrutar de un acto que da el pistoletazo de salida a la Semana Santa de la capital. La procesión recorrió las principales calles del casco histórico para concluir a los pies de la seo burgalesa donde se dieron cita las 16 cofradías que forman parte de la Junta de Semana Santa de Burgos.

Los niños volvieron a ser un año más los protagonistas, acompañando con sus palmas el paso que partió a las 11.45 horas de la parroquia de San Lorenzo el Real ante la atenta mirada de cientos de personas que aguardaban su salida. Poco después, comenzó el peregrinaje de la talla, fechada en 1948 y perteneciente a los Talleres de Arte Sacro de Olot, que fue escoltada por sus cofrades.

El sol y una temperatura agradable acompañaron en esta jornada la concurrida procesión de Las Palmas de la capital leonesa, organizada por la Junta Mayor de la Semana Santa y con salida en la plaza de Santo Martino. Vecinos y visitantes contemplaron una marcha que tiene como protagonista el paso «Entrada de Jesús en Jerusalén, la borriquilla», cuyos «papones» desfilan arropados por una banda de música en un recorrido que comenzó a las 11 de la mañana.

La marcha alcanzó su momento más concurrido después de acercarse a la plaza de San Marcelo, donde se incorporó al recorrido parte de la Corporación Municipal, con el alcalde Antonio Silván a la cabeza, y escoltados por maceros.

La procesión hizo parada en la plaza de Botines, junto al Palacio de los Guzmanes, donde el obispo de la Diócesis de León, Julián López, ofreció la tradicional bendición de ramos y palmas a los cientos de fieles presentes, muchos de ellos niños, que los agitaron por encima de sus cabezas en repetidas ocasiones. El desfile finalizó, como es habitual, en la catedral, donde se celebró la misa.

Más de 500 personas, en su mayoría niños y niñas, acompañaron con palmas a «La Borriquilla» en Salamanca en una procesión en la que participaron 15 de las 17 hermandades. Este año, los pasos de la Entrada de Jesús en Jerusalén y La Palabra, portado por los niños, lucieron un lazo dorado en honor a los enfermos de cáncer, cuyo lema bordado es «Soy un superhéroe».

La Hermandad de Jesús Amigo de los Niños es la cofradía encargada de abrir los desfiles de Semana Santa en Salamanca y está integrada principalmente por los más pequeños. Los cofrades visten túnica en color crudo con turbante blanco, y cinta y cíngulo azul para las niñas y roja, para los niños. Por su parte, los adultos visten con capa y rostro cubierto, calcetines blancos y zapatos negros.

En Valladolid, tras la bendición de los ramos en la catedral, «La Borriquilla» partió de la iglesia de la Vera Cruz, iniciando un recorrido que la llevó por las calles Cascajares, Duque de la Victoria, Claudio Moyano, Santiago y la plaza Mayor, entre otras, hasta regresar finalmente al templo de salida por la calle Platerías, donde se produjo, como cada año, uno de los momentos más llamativos, en el que las palmas se funden con los cofrades, sus túnicas y los sonidos del tambor y la corneta.

Las secciones infantiles de las 20 cofradías de la ciudad fueron las protagonistas de esta procesión de la Pasión vallisoletana, en la que lució el sol, y en la que se pudo volver a disfrutar del paso del siglo XVI que se atribuye a Francisco Giralte, discípulo de Alonso Berruguete. El grupo escultórico, formado por Cristo y seis apóstoles, se caracteriza por su reducida dimensión, el uso de madera policromada en cabezas y manos, y de tela y cartón encolado en el resto, lo que se conoce como «papelón».

El acto religioso finalizó con la plática del cardenal arzobispod e Valladolid, Ricardo Blázquez, que clamó por la paz en el mundo y pidió a los catálicos, grandes y niños, que se conviertan en «pacificadores».